Este domingo alrededor de las 8.30 se dio comienzo al segundo día de búsqueda de Gian, el nene de 4 años que cayó a un canal de riego de Fernández Oro en el auto con sus padres. El siniestro ocurrió durante la madrugada del sábado en el km 1209, cuando el automóvil en el que viajaba la familia terminó dentro de un cauce en el sector rural de la mencionada localidad rionegrina.
Aunque los dos adultos lograron salir del agua por sus propios medios, el pequeño quedó atrapado en el vehículo y desde entonces es buscado intensamente.
De inmediato se desplegó una amplia búsqueda que continúa hasta hoy sin resultados positivos. Vecinos y familiares de sus padres estuvieron acompañando el operativo y vigilando el lugar durante toda la noche helada, a la espera del amanecer para que las autoridades puedan continuar con su trabajo.
Durante esta mañana de domingo, las autoridades mantuvieron una reunión con los familiares, participó el comisario Elifonso, el subcomisario Maldonado, el oficial de servicio, Bomberos, Prefectura y buzos.
El comisario Miguel Elifonso indicó que hoy trabajarán todo el día y que están acompañando también a las familias que permanecieron gran parte de la noche en el lugar con esperanzas.
Se sigue trabajando aún sin novedades
El despliegue se ha hecho tanto por agua como por tierra y aire, con una retroexcavadora que utilizaron para intentar desviar o cerrar parcialmente el canal y así facilitar el trabajo de los rescatistas.
La medida busca reducir el volumen y la circulación del agua para permitir una revisión más exhaustiva de distintos sectores del cauce. La corriente, la vegetación y las ramas acumuladas en el fondo dificultan considerablemente las tareas.
Desde la Policía de Río Negro indicaron que el trayecto que debe ser revisado se extiende entre 3.000 y 4.000 metros, con sectores donde el canal se vuelve particularmente estrecho.
Hasta el momento, los buzos ya rastrillaron aproximadamente 1.000 metros, mientras que otros grupos trabajaron desde las orillas y a bordo de kayaks. Las tareas se realizan por etapas: los equipos descansan y luego retoman el rastrillaje en dirección al desagüe del río.
El operativo reúne a Bomberos Voluntarios, Policía de Río Negro y equipos especializados de rescate. A las tareas dentro del agua se incorporó la búsqueda desde el aire mediante un dron que sobrevuela permanentemente la zona.
El sector presenta una particular dificultad: es un área de chacras, con caminos de tierra, pastizales tupidos y abundante vegetación alrededor del cauce.