La Municipalidad de Neuquén finalizó un relevamiento preventivo en carnicerías de la ciudad para evaluar las condiciones higiénico-sanitarias y detectar la posible presencia de microorganismos en los alimentos. Los análisis de laboratorio confirmaron que no se encontró la cepa de Escherichia coli O157, asociada al síndrome urémico hemolítico (SUH).
El operativo incluyó la toma de 24 muestras en distintos comercios seleccionados como puntos de control. El trabajo fue realizado de manera conjunta por los laboratorios municipal y provincial, con el objetivo de elaborar un diagnóstico integral que fue remitido a las autoridades nacionales.
El director de Bromatología, Ricardo Cañete, destacó los resultados obtenidos y aseguró que permiten llevar tranquilidad a la comunidad. “Terminamos el relevamiento la semana pasada. Tenemos los informes de laboratorio, los cuales fueron satisfactorios”, señaló el funcionario, quien explicó que el programa buscaba conocer cómo se comportaba la Escherichia coli dentro de la ciudad.
Qué encontraron los análisis en las carnicerías
Durante las inspecciones se detectó la presencia de bacterias mesófilas, vinculadas principalmente con el ambiente y las condiciones de higiene de los establecimientos. También se identificó un caso de Escherichia coli genérica, una variante que, según Bromatología, no representa un riesgo para la salud humana en las condiciones analizadas.
Los estudios específicos descartaron la presencia de la variante O157, considerada de importancia sanitaria por su vinculación con enfermedades graves y el síndrome urémico hemolítico. “Se encontró Escherichia coli, sí, en una de las muestras, pero la que se encontró es genérica, no va a producir ningún riesgo para la salud de quien consume el alimento”, explicó Cañete.
El funcionario también recordó que una correcta cocción de la carne, a temperaturas superiores a los 70 grados, permite eliminar los microorganismos que pudieran permanecer en el alimento.
Nueva ronda de controles sobre las picadoras
Como parte de las medidas posteriores al relevamiento, Bromatología notificó a cada uno de los comerciantes inspeccionados y entregó protocolos personalizados junto con un manual digital para reforzar las tareas de limpieza y sanitización.
Uno de los principales focos de atención estará puesto en los equipos utilizados para picar carne. “Acompañamos en los establecimientos con la implementación de programas de limpieza y sanitización. De esa manera logramos controlar algunos desvíos que teníamos en los establecimientos”, explicó Cañete.
A partir de este lunes, los inspectores iniciarán una nueva ronda de fiscalización y realizarán hisopados directamente sobre las máquinas picadoras de los comercios que fueron incluidos en el operativo.
Desde Bromatología remarcaron que estos controles forman parte de una estrategia preventiva que alcanza no solo a las carnicerías, sino también a todos los establecimientos donde se elaboran, comercializan o almacenan alimentos.
El objetivo, según explicó Cañete, es anticiparse a posibles riesgos y evitar la aparición de brotes de enfermedades transmitidas por alimentos (ETA) en la ciudad.