La Municipalidad de Neuquén comenzó un operativo preventivo en alrededor de 30 carnicerías de la ciudad para detectar la presencia de bacterias asociadas al Síndrome Urémico Hemolítico (SUH), una enfermedad que afecta principalmente a niños pequeños y adultos mayores. La iniciativa se desarrolla en el marco del Día Nacional de la Lucha contra esta enfermedad, que se conmemora el 19 de agosto.
El director de Bromatología, Ricardo Cañete, explicó que durante las inspecciones se toman muestras de carne picada para conocer la situación sanitaria de los comercios y fortalecer las medidas de prevención. "Estamos tomando muestras de carne picada para conocer en qué situación nos encontramos frente a este microorganismo y reforzar la prevención", señaló.
El operativo forma parte de un programa nacional y se realiza en conjunto con el laboratorio de la provincia. Cada lunes, inspectores municipales recorren seis carnicerías y extraen muestras por duplicado: una se analiza en el laboratorio municipal y la otra se envía al laboratorio provincial para completar los estudios y comparar los resultados. El cronograma se extenderá hasta el 13 de agosto.
Gabriela Méndez, directora de Prevención y responsable del laboratorio de Bromatología, indicó que las muestras son analizadas para detectar la presencia de Escherichia coli y salmonela, dos bacterias que pueden representar un riesgo para la salud. En el laboratorio municipal se realiza la búsqueda genérica de E. coli, mientras que la identificación de la cepa O157, vinculada al SUH, queda a cargo del laboratorio provincial.
Una vez obtenidos los resultados, los inspectores informan a cada carnicería sobre el estado de las muestras. Además del análisis microbiológico, durante las inspecciones también se verifican las condiciones de higiene, manipulación y conservación de la carne picada.
En los casos en que los resultados no sean satisfactorios, se aplica un Procedimiento Operativo Estandarizado que establece medidas correctivas para mejorar el saneamiento, reducir el riesgo de contaminación y luego realizar un nuevo muestreo para comprobar que las condiciones fueron corregidas. La información recolectada también es remitida al área de Epidemiología de la provincia, que incorpora los datos al registro nacional. Según explicó Cañete, el objetivo del relevamiento es anticiparse a posibles riesgos y reforzar la prevención de una enfermedad que puede tener graves consecuencias para la salud.