Un nuevo episodio dejó en evidencia un problema que crece en distintos puntos de la ciudad: árboles de gran porte sin mantenimiento que terminan afectando servicios esenciales. Esta vez, ocurrió en el oeste de Neuquén, donde la caída de un antiguo sauce provocó interrupciones en el suministro eléctrico y de internet para cientos de vecinos.
El hecho se registró el sábado por la mañana sobre calle Pellegrini, cuando un sauce de varias décadas, ubicado dentro de una propiedad privada, cedió y cayó sobre la calzada. Lejos de tratarse de un fenómeno climático imprevisto, el ejemplar ya presentaba una marcada inclinación y, según se indicó, trabajos realizados en su base habrían debilitado sus raíces.
La caída arrastró cables de Media Tensión y fibra óptica, dejando sin servicio a sectores como Los Prados y el Comahue Golf Club. Frente a la emergencia, cuadrillas técnicas y operativas de la cooperativa eléctrica CALF intervinieron de inmediato y lograron restablecer el suministro antes del anochecer, evitando mayores complicaciones en los hogares afectados.
Sin embargo, el problema no terminó allí. Apenas dos días después, este domingo a la madrugada y a unos 200 metros del primer incidente, nuevas ramas cayeron sobre el tendido recientemente reparado, generando un segundo corte. Otra vez, la causa fue la misma: árboles ubicados dentro de terrenos privados sin el debido control.
Desde la cooperativa fueron claros: no se trata de hechos aislados ni de “mala suerte”. Ingenieros del organismo señalaron que estos episodios son consecuencia directa de años de crecimiento desmedido de ejemplares sin poda ni mantenimiento, cuyas ramas terminan interfiriendo con las redes que abastecen a toda la comunidad.
Las cuadrillas de emergencia debieron regresar a la zona y trabajar nuevamente para normalizar el servicio, en una situación que, remarcan, podría haberse evitado.
Ante este escenario, desde CALF emitieron un llamado urgente a propietarios de chacras y terrenos con árboles de gran porte. El pedido es concreto: revisar el estado de los ejemplares, realizar podas preventivas y asumir la responsabilidad de su mantenimiento.
“Les pedimos a estos propietarios que actúen con empatía hacia sus vecinos. Es necesario que poden y mantengan sus árboles hoy, antes de que el próximo viento lo haga por ellos y deje nuevamente a barrios enteros a oscuras”, expresaron desde la cooperativa.
El mensaje apunta a generar conciencia sobre una problemática que no solo impacta en la infraestructura eléctrica, sino también en la vida cotidiana de cientos de familias que dependen de estos servicios.