Una tarde marcada por ráfagas de hasta 95 km/h
La alerta naranja por viento no quedó en pronóstico. A las 18.35, la estación meteorológica de Defensa Civil registró la ráfaga más intensa de la jornada, que alcanzó 95 kilómetros por hora y marcó el momento más crítico en Neuquén.
En distintos sectores de la ciudad cayeron árboles, ramas de gran porte, postes de servicios y carteles. Uno de los episodios más delicados ocurrió en calle Félix San Martín al 2000, donde una marquesina de aproximadamente cinco metros de alto por diez de largo quedó colgando y obligó a interrumpir el suministro eléctrico durante dos horas para poder retirarla con seguridad.
La escena generó riesgo concreto hasta que intervinieron en conjunto CALF y Defensa Civil.
Choque en cadena por el polvo en suspensión
El viento también impactó en la circulación vehicular. En la zona norte, sobre Autovía y Ruta 7, la tierra en suspensión redujo la visibilidad y provocó choques por alcance. En la rotonda hubo entre cuatro y cinco vehículos involucrados y debió intervenir el área de Tránsito.
El fenómeno coincidió con el horario de mayor movimiento, lo que amplificó las complicaciones.
Decisiones preventivas y trabajo coordinado
Con el pronóstico anticipado que marcaba el pico de intensidad para las 18, el municipio activó advertencias previas y dispuso el cierre de espacios públicos con vegetación frondosa como Península Hiroki, Parque Agreste y Parque Norte, en cumplimiento de los protocolos que rigen cuando el viento supera los 60 km/h.
También se coordinó la suspensión preventiva del transporte interurbano, que luego retomó su funcionamiento.
El operativo se extendió hasta la madrugada e involucró a personal de Movilidad y Servicios al Ciudadano, Limpieza Urbana, Espacios Verdes, Mantenimiento Vial, Defensa Civil y Tránsito. Cerca de 50 trabajadores participaron de las tareas de despeje y asistencia, coordinadas desde la línea 103.
A pesar de la intensidad del temporal, no hubo evacuados ni personas lesionadas.
Qué puede pasar este miércoles
Para este miércoles se prevén nuevamente condiciones ventosas, con ráfagas estimadas entre 40 y 60 kilómetros por hora desde el mediodía y hasta media tarde. No se esperan picos como los del martes, aunque el monitoreo continúa.
La recomendación oficial es circular con precaución, asegurar objetos sueltos y evitar zonas arboladas si el viento se intensifica.
La ciudad volvió a quedar expuesta a un fenómeno habitual en la región, pero esta vez con una diferencia clave: el aviso previo permitió anticipar decisiones y reducir consecuencias en una tarde que tuvo momentos de alto riesgo.