La crisis del Correo Argentino pegó de lleno en el Alto Valle y ya no hay forma de disimularla. Despidos, medidas de fuerza y un clima cada vez más caliente marcan el pulso de un conflicto que suma capítulos día a día y que ahora tiene fecha fuerte: paro total por 48 horas los días 4 y 5 de mayo.
Desde la Federación de Obreros y Empleados de Correos y Telecomunicaciones (FOECYT) no se guardaron nada y hablaron directamente de una “campaña del terror”. El motivo es el envío de cerca de 300 telegramas de despido en todo el país bajo la figura de “injurias laborales graves”.
El sacudón también se sintió en la región. En General Roca y otras localidades del Alto Valle comenzaron a llegar las cesantías, dejando incluso sectores enteros sin funcionamiento. La tensión sube y el servicio empieza a crujir.
“Acaban de despedir a un compañero en Roca y nos informaron que hay otro más”, soltó Rafael Tropa, secretario general de SITRACO en Neuquén y Río Negro. Y fue más allá: “Son cesantías totalmente infundadas”.
Según explicó el dirigente, los telegramas repiten el mismo libreto en todo el país: acusan a los trabajadores de generar perjuicios en el servicio postal, algo que el gremio niega de punta a punta. “Hablan de daño basándose en la ley, pero en ningún momento acá en el Valle hubo retención de correspondencia”, remarcó.
La bronca no es solo por los despidos. También pesa, y mucho, el bolsillo. “Hoy un trabajador del correo cobra entre 700 y 800 mil pesos, es imposible sostener una familia así”, disparó Tropa, dejando al descubierto otra pata del conflicto.
El combo se completa con un dato que enciende alarmas: en los últimos años, el organismo perdió alrededor de 7 mil empleados en todo el país. Menos personal, más carga de trabajo y un servicio que empieza a resentirse.
Mientras tanto, el plan de lucha ya está en marcha. Desde el 27 de abril rige el trabajo a reglamento y el estado de alerta, con movilizaciones y el paro en puerta. “El conflicto no lo generamos los trabajadores. Venimos sosteniendo el servicio como podemos, pero la situación es insostenible”, cerró Tropa.