Una intervención de terceros sobre una instalación eléctrica troncal provocó este viernes un corte de energía que dejó sin servicio a un importante sector del barrio 1099 Viviendas, en el oeste de Neuquén capital.
El problema se registró en la zona cercana a las calles Kilka y Hualcupén, donde resultó dañada una línea subterránea clave para el abastecimiento eléctrico del sector.
Desde CALF explicaron que la falla no estuvo vinculada a trabajos de la cooperativa, sino a una intervención ajena que afectó directamente la infraestructura troncal.
Una falla compleja debajo de tierra
El inconveniente no ocurrió sobre cables aéreos tradicionales, sino sobre una instalación subterránea de gran complejidad técnica.
Eso obligó a desplegar un operativo especial para intentar devolver el suministro lo más rápido posible.
“Debido a que se trata de una instalación subterránea de gran complejidad, su reparación o recambio inmediato no es posible”, informaron desde CALF.
La situación generó complicaciones en viviendas de uno de los sectores más poblados del oeste neuquino, justo en una jornada marcada por bajas temperaturas y alta demanda eléctrica.
La solución de emergencia que montan para devolver la luz
Mientras avanzan las tareas técnicas sobre la línea dañada, cuadrillas y personal especializado comenzaron a construir una red aérea provisoria para restablecer el suministro.
“Para restablecer el suministro lo antes posible, nuestras cuadrillas y personal especializado ya se encuentran trabajando en la construcción de una red aérea de emergencia”, detallaron desde la cooperativa.
Ese operativo busca evitar que los vecinos permanezcan durante horas sin energía mientras se resuelve una falla que requiere intervenciones mucho más complejas bajo tierra.
Qué esperan para las próximas horas
Desde CALF señalaron que la intención es normalizar el servicio durante la tarde, aunque todo dependerá de cómo evolucionen los trabajos en el sector afectado.
Además, pidieron a los usuarios tomar precauciones mientras continúan las tareas.
“Lamentamos profundamente los inconvenientes ocasionados y solicitamos a los vecinos paciencia y comprensión”, expresaron.
La escena volvió a mostrar la fragilidad que puede generar un daño sobre instalaciones troncales subterráneas: una sola intervención ajena terminó afectando a cientos de usuarios y obligó a desplegar una red de emergencia para devolver la energía en tiempo récord.