La municipalidad de Cipolletti confirmó el despido con justa causa de un trabajador del área de Obras Públicas que había ingresado en enero de este año y presentó un certificado médico adulterado por un cuadro de gastroenteritis. La maniobra fue detectada a través de controles internos y verificada por el Ejecutivo local, que resolvió avanzar con la desvinculación inmediata.
El intendente Rodrigo Buteler fue categórico al explicar la decisión:
“Echamos a un empleado por adulterar un certificado médico. Lo detectamos, lo verificamos y lo despedimos con justa causa. En Cipolletti hay controles y decisiones firmes: no vamos a permitir fraudes ni abusos. Cuidamos los recursos de los contribuyentes”, dijo, lapidario.
Desde la gestión municipal remarcaron que cada peso administrado proviene del esfuerzo de los vecinos, por lo que resulta indispensable garantizar transparencia y responsabilidad en cada área del Estado. La política de control y fiscalización interna permitió corroborar la irregularidad y actuar de manera inmediata, enviando un mensaje claro sobre la importancia de preservar la confianza pública.
El Ejecutivo subrayó que la decisión es parte de una política de tolerancia cero frente a prácticas fraudulentas, con el objetivo de proteger los recursos municipales y asegurar que la administración pública funcione con criterios de transparencia y respeto. “No vamos a permitir fraudes ni abusos”, reiteró Buteler y destacó que la medida busca sentar un precedente en materia de control institucional.
La desvinculación del agente se suma a las acciones de fiscalización que el municipio viene implementando en distintas áreas, con el propósito de fortalecer la gestión y garantizar que los recursos se destinen de manera correcta. La administración local insistió en que la confianza de los vecinos depende de decisiones firmes y de la aplicación de controles que eviten abusos.