El agua corría fuerte y no daba tregua. En el canal principal de riego de Allen, una perra ovejero alemán luchaba como podía para mantenerse a flote. No tenía por dónde salir, el cansancio ya se notaba y el tiempo le jugaba en contra.
La escena no pasó desapercibida. Vecinos que circulaban por la zona la vieron y no lo dudaron. Uno de ellos bajó por la margen de hormigón, se acercó con cuidado y logró sujetarla. Fue un movimiento preciso, en el momento justo, la perra salió empapada, muy cansada, pero viva.
El rescate fue rápido, pero suficiente para cambiar el final. Después, llegó la asistencia y el traslado a la Comisaría 33° de Allen, donde ahora permanece resguardada. Está a la espera de que aparezcan sus dueños.
Mientras tanto, el pedido es claro: difundir. Alguien la está buscando. En el Día del Animal, la escena deja algo más que una historia con final feliz. Deja una postal de esas que no siempre se cuentan: vecinos que frenan, miran y actúan, sin esperar a nadie.