Un video grabado en el interior de un aula y difundido en redes sociales desató una fuerte polémica en la provincia. Las imágenes muestran el momento en que una directora escolar ingresa al curso tras ser convocada por una docente que no lograba controlar la situación. En medio del llamado de atención, uno de los alumnos movía constantemente el banco. La directora reaccionó pateándolo y le pidió que dejara de molestar. Luego, lanzó frases que generaron debate y se viralizaron rápidamente:
“Hay dos maneras de estar en la escuela cinco horas. Si la quieren pasar bien cambian de actitud, si la quieren pasar mal yo me pongo la gorra. Ustedes creen que soy una bruja, pero soy peor que esto. No voy a dejar que 10 personas maltraten y hagan pasar malos momentos a los docentes. Si ustedes molestan al personal que viene a trabajar, eso no lo voy a permitir”, expresó con firmeza.
El episodio abrió un intenso debate sobre los límites dentro del aula, la autoridad docente y las situaciones de indisciplina que enfrentan diariamente las escuelas. Mientras algunos cuestionaron la reacción de la directora, otros plantearon la dificultad de sostener el orden en cursos con reiteradas conductas disruptivas.
La viralización del video en redes sociales multiplicó las opiniones divididas y puso en agenda la discusión sobre el rol de los directivos, el respeto a la autoridad y las herramientas institucionales para garantizar un clima escolar adecuado. Padres, docentes y especialistas en educación remarcaron que la situación refleja un problema estructural: la falta de recursos y de protocolos claros para enfrentar episodios de violencia o indisciplina en las aulas.
La escena expone la tensión que atraviesan las escuelas públicas, donde la sobrecarga laboral y la ausencia de acompañamiento institucional generan escenarios de desgaste. La autoridad debe ser respetada, pero también es necesario que el Estado garantice condiciones para que los equipos directivos no enfrenten solos estas situaciones.