Dos empleados del Ente Provincial de Agua y Saneamiento del Neuquén (EPAS) fueron exonerados de sus cargos tras una investigación que determinó que habrían robado y vendido medidores de agua pertenecientes al organismo.
Se trata de José Ceferino Burgos y Ricardo Alberto Méndez, quienes integraban la planta permanente del EPAS y cumplían funciones en la Subgerencia Zona Norte. Ambos quedaron imputados en una causa penal en la que se investigan los delitos de hurto simple y encubrimiento, vinculados a la comercialización de medidores de agua del organismo.
Cómo descubrieron qué robaban
La situación se remonta a los últimos meses de 2011, cuando ingresaron al EPAS de Chos Malal 238 medidores que fueron almacenados en un sector específico del depósito. El lugar permanecía cerrado con cadena y candado y era utilizado exclusivamente por la cuadrilla.
Según la documentación oficial, Burgos y Méndez eran los únicos que tenían las llaves de ese sector, donde también se guardaban las cajas de los medidores y algunas herramientas, debido a que ambos trabajaban como operadores de la red de agua en Chos Malal.
Las sospechas surgieron cuando el jefe de servicio de la planta de tratamiento de agua y red de distribución detectó el faltante de una importante cantidad de medidores y cajas.
Las publicaciones en Marketplace
La investigación avanzó y permitió establecer que los medidores y sus respectivas cajas habían sido publicados para la venta en Facebook Marketplace. La publicación más antigua fue realizada el 3 de octubre de 2023 y la más reciente el 11 de marzo de 2024. De acuerdo con empleados del EPAS, los elementos ofrecidos coincidían con los que provee el organismo por sus características, color y material de fabricación.
Durante los allanamientos realizados en las viviendas de los dos trabajadores también se secuestraron medidores de agua, abrazaderas y herramientas de trabajo.
A partir de las pruebas reunidas, se consideró acreditado que ambos incumplieron sus obligaciones laborales y vulneraron las normas establecidas en el Convenio Colectivo de Trabajo y el Estatuto del Personal Civil de la Administración Pública de la Provincia del Neuquén.
Además, existen sospechas de que habrían utilizado una camioneta oficial para cometer los hechos, aprovechando que tenían responsabilidades dentro de las cuadrillas.
Finalmente, los dos trabajadores fueron sancionados con la exoneración, una medida más severa que la cesantía, y dejaron de formar parte del EPAS.