Crece la preocupación entre vecinos de distintos barrios de Fernández Oro por los riesgos que genera un loteo conectado de manera irregular a la red eléctrica. El sector, conocido como “Loteo La Fruta”, registra conexiones ilegales permanentes a las instalaciones de EDERSA, lo que afecta el normal suministro de cientos de familias y representa un peligro para la seguridad pública.
En los últimos días, la distribuidora realizó dos procedimientos de desconexión en el lugar, en cumplimiento de las normas de seguridad establecidas en el Marco de Concesión. La primera acción se concretó el lunes, cuando los equipos de hurto y fraude detectaron que las familias se habían “colgado” de una línea que atraviesa la calle Maestro Espinoza.
“Ese día llegamos hasta el lugar, ubicado en la intersección de las calles 2 de Abril y Maestro Espinoza, y realizamos la desconexión irregular. En ese momento, las familias se habían colgado de una línea que atraviesa la calle Espinoza”, explicó Juan Aravena, jefe de Pérdida No Técnica y Sucursales de EDERSA.
Horas después, la empresa recibió otra denuncia que indicaba que los moradores se habían vuelto a conectar. “Nuestros equipos volvieron anteayer al lugar y desconectaron nuevamente el cableado irregular, esta vez con punto de conexión en un loteo privado”, agregó Aravena.
Asimismo, advirtió que la situación se agravó durante el segundo procedimiento: “Nuestros equipos recibieron todo tipo de insultos y amenazas, y los vecinos aseguraron que se volverían a conectar ilegalmente, algo que hicieron unas horas después”.
Las conexiones irregulares al servicio de distribución eléctrica están penadas por la Ley N.º 11.179. En los últimos meses, EDERSA realizó presentaciones judiciales por casos similares, donde se detectaron peligros en la vía pública. Uno de los antecedentes más resonantes terminó con un comerciante de Las Perlas demorado en una dependencia policial.
La distribuidora advirtió que continuará interviniendo en el “Loteo La Fruta” para garantizar la seguridad de los vecinos y preservar el normal funcionamiento del servicio, mientras se espera que la justicia avance en las causas iniciadas por conexiones ilegales.