El gobernador Rolando Figueroa aprovechó la jornada "Herramientas financieras para el Desarrollo de Proveedores de Vaca Muerta", que se realiza este viernes en el Centro de Convenciones Domuyo, para exponer cuál es la hoja de ruta que imagina para Neuquén de cara a la próxima década. Frente a empresarios, referentes del sistema financiero y representantes del sector hidrocarburífero, planteó que la provincia enfrenta una oportunidad histórica, pero advirtió que el crecimiento de la producción solo será posible si se acompaña con infraestructura, financiamiento y desarrollo de proveedores locales.
"Esta es la gran oportunidad para que todos nosotros miremos qué se está construyendo en la Patagonia", afirmó el mandatario, al señalar que Neuquén cuenta con una ventaja competitiva por su experiencia de más de cien años en la industria del petróleo y el gas, aunque reconoció que el nuevo escenario exportador exige adaptarse a desafíos completamente distintos.
Figueroa destacó además el trabajo conjunto con Río Negro para consolidar un polo exportador de energía y valoró la construcción de infraestructura logística que permitirá llevar el petróleo y el gas de Vaca Muerta hacia los mercados internacionales. "Estamos creciendo en equipo, como deben crecer las provincias hermanas", sostuvo.
Durante su exposición, el gobernador presentó proyecciones económicas hasta 2030 y explicó que el objetivo de su gestión es reducir el peso de la deuda provincial mientras se incrementan las inversiones estratégicas. Recordó que al asumir encontró una provincia con una deuda equivalente al 83% de los ingresos anuales y aseguró que para fines de este año más de la mitad de esos compromisos estarán cancelados.
Sin embargo, remarcó que el desafío central es preparar a Neuquén para un salto productivo sin precedentes. "Tenemos que elevar al 2030 la producción por lo menos al doble. Eso nos va a brindar la oportunidad de duplicar las regalías", afirmó.
Para alcanzar esa meta, consideró imprescindible sostener un esquema de financiamiento orientado a la obra pública y a la infraestructura productiva. "Tenemos que invertir en infraestructura y tenemos que tomar decisiones de financiamiento", indicó. En ese sentido, detalló que la provincia está ejecutando rutas financiadas por organismos multilaterales, obras vinculadas a Vaca Muerta con aportes anticipados de las operadoras y nuevos proyectos estratégicos asociados al desarrollo del GNL.
El mandatario insistió en que el crecimiento energético no puede quedar limitado únicamente a la producción. "De nada sirve si hacemos todas las inversiones necesarias y queda detrás el crecimiento de nuestros empresarios, nuestros chicos o nuestros trabajadores", expresó.
Por esa razón, enumeró los cuatro compromisos que la Provincia exige a la industria: colaborar con el programa de becas estudiantiles, capacitar mano de obra local, contribuir con la infraestructura y priorizar la contratación de empresas neuquinas.
En relación con este último punto, destacó que las contrataciones de proveedores locales crecieron un 20% durante el último año y aseguró que el gobierno continuará impulsando mecanismos para fortalecer su participación en la cadena de valor. "Lo que decimos es que nos den el derecho de preferencia para mejorar la oferta si alguien presenta una mejor propuesta que una empresa local", explicó.
Además, anunció que la Provincia avanza en un esquema para vincular beneficios impositivos con la contratación de trabajadores neuquinos. "Las empresas que tomen trabajadores neuquinos vamos a ir desgravándolas progresivamente en Ingresos Brutos", señaló.
Figueroa vinculó estas políticas con los indicadores sociales de la provincia y aseguró que desde el inicio de su gestión la pobreza se redujo un 54% y la desocupación un 65%.
Finalmente, volvió a poner el foco en el desarrollo del Gas Natural Licuado (GNL), una de las apuestas estratégicas para la próxima década. Explicó que, una vez cubierto el mercado interno y ampliadas las exportaciones regionales, Neuquén necesitará vender sus excedentes al mundo.
Advirtió que el éxito de esa etapa dependerá de la competitividad de toda la cadena productiva. "Si no somos competitivos, nadie nos va a comprar", concluyó.