El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, planteó este miércoles ante el jefe de Gabinete de la Nación, Diego Santilli, el traspaso a la Provincia de varias rutas nacionales consideradas estratégicas para la producción, el turismo y la conectividad regional. El encuentro se realizó en la Casa Rosada, en Buenos Aires.
Entre los corredores que Neuquén pretende incorporar se encuentran la Ruta 242, que conduce al Paso Internacional Pino Hachado; la Ruta 231, vinculada al Paso Cardenal Samoré; la Ruta 40; la Ruta 237; la Ruta de los Siete Lagos y sectores de la Ruta 22.
Figueroa sostuvo que, si finalmente se concreta una concesión de largo plazo, el esquema debería contemplar un reconocimiento de las inversiones que realice la Provincia para conservar, reparar y mejorar esos corredores. Por ahora, se trata de un planteo dentro de la agenda de negociación con el Gobierno nacional y no de un traspaso ya concretado.
La propuesta no se limita a asumir la responsabilidad administrativa. El gobernador busca que las eventuales inversiones provinciales tengan un reconocimiento dentro de cualquier esquema de concesión de largo plazo.
El objetivo es mejorar los accesos a Vaca Muerta
Uno de los principales motivos detrás del planteo es el crecimiento de Vaca Muerta y el impacto que ese desarrollo tiene sobre la infraestructura vial.
El incremento de la actividad hidrocarburífera generó una mayor circulación de camiones y vehículos pesados en distintos corredores de la provincia. Para el Gobierno neuquino, el desafío consiste en acompañar ese crecimiento sin trasladar todo el impacto del tránsito a las ciudades.
Por eso, durante la reunión también se planteó la necesidad de mejorar los accesos hacia Vaca Muerta y reducir el tránsito pesado dentro de las localidades.
La cuestión vial dejó de ser solamente un problema de mantenimiento de rutas: pasó a formar parte de la infraestructura necesaria para sostener el crecimiento productivo de Neuquén.
Un plan vial provincial que busca ganar protagonismo
El pedido ante Nación se inscribe en una estrategia más amplia de inversión vial propia de Neuquén.
En abril, Figueroa había presentado detalles del Plan Vial 2026 y señalado que la Provincia trabaja en nuevas rutas, repavimentaciones y mejoras de corredores estratégicos. Entre los objetivos mencionados aparecieron la integración territorial, el desarrollo de Vaca Muerta y la conexión con los pasos internacionales.
Ese antecedente permite entender por qué el traspaso de rutas nacionales forma parte de la agenda provincial: Neuquén busca tener mayor capacidad de decisión sobre corredores que considera esenciales para su desarrollo.
La discusión también aparece en un contexto en el que la Provincia viene utilizando recursos propios y articulando con empresas privadas para avanzar con infraestructura vial. Un ejemplo es la pavimentación de sectores de la Ruta 7, vinculada a la circulación hacia Vaca Muerta.
Río Negro también forma parte de la estrategia
La conectividad no termina en los límites provinciales. Figueroa señaló que Neuquén analiza junto con Río Negro y el Consejo Federal de Inversiones alternativas para mejorar la conectividad regional.
La coordinación entre ambas provincias resulta especialmente relevante para la circulación vinculada con Vaca Muerta y para los accesos a las principales ciudades de la Confluencia.
En ese esquema, la Ruta 22 ocupa un lugar central porque funciona como corredor entre Neuquén y Río Negro y concentra una importante circulación productiva y urbana.
El estado y las demoras de distintos tramos de ese corredor ya fueron objeto de reclamos y discusiones públicas en la región.
La planteo por los recursos que genera Neuquén
Durante el encuentro con Santilli, Figueroa también vinculó la discusión vial con el aporte económico de la provincia al país. “Neuquén hace mucho para poder mantener a salvo el país. Contribuye mucho con divisas y se queda con una parte sustancialmente menor a la que se llevan otros estados”, afirmó el gobernador.
El planteo forma parte de una discusión más amplia sobre la relación entre los recursos generados por Neuquén, las necesidades de infraestructura que demanda su crecimiento y la distribución de los recursos públicos.
Según Figueroa, los recursos que permanecen en la provincia son destinados, entre otros objetivos, a sostener servicios públicos e infraestructura.