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Una fotografía única de Caviahue-Copahue muestra por qué los cielos de Neuquén son un tesoro que merece ser cuidado

Alejandra Heis captó en una sola imagen esferas de hielo, la Vía Láctea, galaxias que sólo son visibles desde el hemisferio sur y fenómenos atmosféricos poco frecuentes.

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Martes, 23 de junio de 2026 a las 19:40
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Una de las fotografías que Alejandra Heis tomó en la laguna Melliza Superior cerca de Caviahue Copahue

La Naturaleza suele ofrecer espectáculos difíciles de describir con palabras, pero en ocasiones una imagen logra condensar toda esa magnitud en un solo instante. Eso ocurrió en la laguna Melliza Superior, en el área del volcán Copahue, donde una fotografía capturada durante la madrugada reunió fenómenos geológicos, climáticos y astronómicos que rara vez coinciden en un mismo escenario.

La reciente imagen no sólo impacta por su belleza. También invita a reflexionar sobre el valor de los entornos naturales del norte neuquino y sobre la necesidad de proteger espacios que hoy representan una oportunidad para la educación, la ciencia, el turismo sustentable y la construcción de identidad comunitaria.

Alejandra Heis, la fotógrafa que volvió a mostrarle al mundo los cielos de Neuquén

La autora de la imagen es Alejandra Heis, la fotógrafa que tomó la multipremiada imagen del Salto del Agrio bajo la Vía Láctea, reconocida entre las mejores imágenes astronómicas del mundo por la plataforma internacional Capture the Atlas.

En esta nueva expedición logró registrar miles de esferas de hielo (ice balls) formadas sobre la superficie de la laguna, un fenómeno poco frecuente que ocurre cuando el viento, las olas y las temperaturas extremas modelan pequeños fragmentos congelados hasta convertirlos en perfectas bolas de hielo.

Sobre ese paisaje apareció además el arco completo de la Vía Láctea, acompañado por las Nubes de Magallanes, dos galaxias visibles únicamente desde el hemisferio sur. La escena se completó con la presencia de luz zodiacal y luminiscencia atmosférica, fenómenos relacionados con la interacción de la energía solar y la atmósfera terrestre.

Una de las fotografías que Alejandra Heis tomó en la laguna Melliza Superior cerca de Caviahue Copahue

Para Heis, el registro trasciende la fotografía. Se trata de una manera de mostrar la riqueza natural de una región donde volcanes, lagunas de montaña y cielos oscuros conviven en un mismo territorio.

Un aula a cielo abierto para aprender sobre ciencia y naturaleza

Especialistas en divulgación científica coinciden en que imágenes como esta tienen un enorme potencial educativo. En una sola fotografía pueden observarse procesos vinculados a la geología, la meteorología, la astronomía y la física atmosférica.

Para las escuelas, universidades y centros de investigación, estos registros funcionan como herramientas capaces de acercar conceptos complejos a estudiantes de todas las edades a partir de escenarios reales y cercanos.

La experiencia también pone en valor el patrimonio natural de Neuquén como un recurso pedagógico que permite enseñar ciencia fuera de las aulas tradicionales y promueve el contacto directo con el ambiente y el conocimiento del territorio de nuestra provincia.

Las esferas de hielo (ice balls) son un fenómeno natural poco frecuente que Heis capturó en la laguna Melliza Superior cerca de Caviahue-Copahue

El desafío de proteger los cielos oscuros

Detrás de la espectacularidad de la imagen aparece una problemática cada vez más discutida en distintos lugares: la contaminación lumínica. Los expertos advierten que el crecimiento urbano sin planificación puede reducir la calidad de los cielos nocturnos, dificultando la observación astronómica y alterando ecosistemas sensibles.

En regiones como Caviahue-Copahue, donde todavía existen áreas con baja contaminación lumínica, la preservación del entorno nocturno se ha convertido en un objetivo estratégico. No solo por razones científicas, sino también por su potencial turístico, cultural y económico.

La observación del cielo genera cada año más interés entre viajeros que buscan experiencias vinculadas con la naturaleza, una tendencia que abre oportunidades para comunidades locales y emprendimientos regionales.

Un fenómeno que fortalece el sentido de pertenencia

Las imágenes que recorren el mundo desde Neuquén también cumplen una función social. Ayudan a que los habitantes de la provincia redescubran lugares que forman parte de su identidad y comprendan el valor de conservarlos para las próximas generaciones.

La fotografía de la laguna Melliza Superior demuestra que algunos de los escenarios más extraordinarios del planeta pueden encontrarse en el norte neuquino. Y que su protección no es solo una cuestión ambiental, sino también cultural, educativa y comunitaria. Porque cuando un paisaje logra reunir hielo, volcanes, galaxias y la energía del Sol en una misma imagen, deja de ser solamente una postal para transformarse en un patrimonio compartido.

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