Nicolás Petrini dejó la conducción del PAMI Río Negro después de apenas siete meses en el cargo, en una salida que vuelve a sacudir al organismo nacional en la provincia y que deja expuesto, otra vez, el peso de la interna libertaria: llegó de la mano de su amigo personal, el senador Enzo Fullone, y ahora abandona el sillón mientras clínicas y sanatorios preparan un nuevo corte de servicios.
Desde La Libertad Avanza aseguran que su salida responde al armado territorial del espacio, aunque la coincidencia con el conflicto sanitario vuelve inevitable la pregunta sobre qué pasó puertas adentro.
Petrini había desembarcado en diciembre de 2025, cuando la conducción del PAMI rionegrino volvió a quedar atravesada por la reconfiguración del poder dentro de La Libertad Avanza. Su designación fue leída entonces como una jugada de los entonces cercanos Aníbal Tortoriello y Fullone. Precisamente el senador es amigo personal de Petrini y fue el impulsor de su llegada al organismo.
Y ahí aparece el dato que incomoda: más que una extensa trayectoria en la conducción sanitaria, lo que pesó políticamente para ocupar ese sillón fue el vínculo con quien hoy es uno de los hombres fuertes del libertarismo rionegrino. Petrini llegó a manejar una estructura que atiende a más de 100.000 afiliados en la provincia, pero su paso por el cargo terminó durando apenas unos meses.
Ahora, el argumento oficial es otro. Según trascendió, el propio Petrini comunicó al personal que su salida está vinculada con la necesidad de dedicarse al armado territorial de La Libertad Avanza. Es decir, deja el despacho del PAMI para meterse de lleno en la construcción política libertaria en Río Negro, justamente en un momento en que Fullone busca consolidar su espacio dentro de la estructura provincial.
Sin embargo, la salida no podría producirse en un momento más incómodo. Apenas horas antes, clínicas y sanatorios de la Patagonia anunciaron un nuevo corte de servicios para los afiliados del PAMI. Desde el organismo intentaron separar ambas cuestiones y aseguran que la decisión de Petrini ya estaba tomada, pero la coincidencia temporal deja servido un escenario difícil de explicar políticamente.
Baños químicos en el edificio
Además, el PAMI no atraviesa precisamente su momento de mayor tranquilidad. La sede de Roca viene arrastrando graves problemas edilicios vinculados con el agua y las cloacas, al punto de que debieron instalar baños químicos para garantizar condiciones mínimas de funcionamiento. Esta semana, incluso, las oficinas tuvieron que restringir su actividad por nuevas fallas en la red de agua.
Como si fuera poco, también existe malestar interno por el impacto del plan de retiros voluntarios implementado por el organismo a nivel nacional. En Río Negro ya se registró la salida de trabajadores, sumando otro frente de conflicto a una estructura que vuelve a cambiar de conducción cuando todavía no terminó de acomodarse la anterior.
Y Petrini no será una excepción dentro de esta película de cambios permanentes. Con su salida, PAMI Río Negro se encamina hacia su cuarto titular desde el comienzo de la gestión de Javier Milei. Carlos Montenegro fue desplazado en mayo de 2024; luego llegó Juan Ignacio Viñals, quien permaneció 19 meses y dejó el cargo a fines de 2025. Después apareció Petrini y ahora, nuevamente, hay que buscar reemplazo.
En su lugar aparece Horacio Llamazares, actual responsable del Departamento Médico, quien ya había quedado al frente de manera provisoria tras la salida de Viñals. Médico de carrera dentro del organismo, su llegada podría significar un intento por poner algo de estabilidad en una oficina que en los últimos años quedó demasiado expuesta a los movimientos de la política libertaria.