La Secretaría de Ambiente y Cambio Climático de Río Negro puso en marcha la instancia más caliente antes de habilitar una megaobra energética: convocó a una audiencia pública para debatir el gasoducto que pretende unir Vaca Muerta con San Antonio Oeste. El proyecto, impulsado por una firma privada, promete abastecer un sistema de exportación de gas natural licuado, pero ahora deberá exponerse ante la comunidad.
El encuentro no es un trámite menor. Es el momento en el que vecinos, organizaciones y actores interesados podrán acceder a la información completa del proyecto y, sobre todo, decir lo que piensan. Observaciones, críticas, dudas y apoyos quedarán sobre la mesa antes de que la autoridad ambiental tome una decisión que puede cambiar el mapa energético de la región.
El proyecto del gasoducto entre Tratayén y San Antonio Oeste no es una obra aislada: forma parte de un esquema energético mucho más ambicioso que se proyecta en el Golfo San Matías. Allí, una empresa privada impulsa la instalación de dos plantas flotantes destinadas a producir gas natural licuado (GNL), apuntando directamente al mercado de exportación.
En ese engranaje, las unidades flotantes, conocidas como Hilli Episeyo y MKII, jugarán un rol central. La primera tendrá capacidad para producir 2,4 millones de toneladas anuales, mientras que la segunda elevará ese volumen a 3,5 millones, lo que anticipa una escala industrial de alto impacto para la región.
Aunque una pequeña parte atraviesa Neuquén, la mayor extensión cruza Río Negro, lo que refuerza el impacto directo que tendrá sobre el territorio. Desde la zona de Tratayén hasta San Antonio Oeste, el recorrido atraviesa áreas sensibles que estarán bajo análisis en la evaluación ambiental.
En este contexto, la audiencia pública ya tiene fecha y lugar. Se realizará el 22 de mayo, desde las 9 de la mañana, en el gimnasio municipal de San Antonio Oeste. Será presencial y abierta a quienes quieran participar, ya sea para informarse, opinar o dejar asentadas sus inquietudes.