Una denuncia por un grave episodio de violencia entre alumnos de primaria encendió las alarmas en una escuela de Neuquén capital y obligó a una rápida intervención del sistema educativo provincial. El hecho ocurrió en la escuela 348, donde un estudiante de 11 años habría amenazado a un compañero colocándole un cuchillo en el cuello dentro del establecimiento.
Tras conocerse lo ocurrido, el Consejo Provincial de Educación (CPE) activó protocolos de actuación y desplegó equipos de orientación, supervisión y acompañamiento para trabajar con la institución, las familias y los estudiantes involucrados.
La denuncia fue realizada por la madre del menor que habría sido atacado. Según consta en la presentación policial, el episodio comenzó durante una clase de Educación Física, cuando el niño observó que un compañero tenía un objeto oculto entre la ropa. Al preguntarle qué llevaba, el otro alumno le habría mostrado un arma blanca y le habría pedido que no dijera nada.
Un recreo que terminó con una denuncia policial
De acuerdo al relato incorporado en el acta, la situación se agravó durante el recreo. Allí, siempre según la denuncia, el alumno acusado llevó al otro niño hacia un sector apartado del patio y lejos de otros estudiantes.
En ese lugar le habría dado un golpe en el pecho y luego le apoyó el cuchillo sobre el cuello mientras lo amenazaba para que guardara silencio.
Aunque no hubo heridas físicas de gravedad, la familia decidió acudir de inmediato a la Policía y posteriormente al Consejo Provincial de Educación para pedir medidas urgentes y garantías de seguridad para el menor dentro del ámbito escolar.
Reuniones y equipos trabajando dentro de la escuela
La directora del Equipo de Apoyo y Orientación Profesional a las Instituciones Educativas (EAOPIE), Pilar Durán, explicó a Mejor Informado que desde el primer momento comenzaron a trabajar distintos equipos del sistema educativo provincial.
“En este momento nos encontramos trabajando en la planificación de un conjunto de acciones de resguardo y cuidado de todas las infancias que asisten a la escuela, como así también del personal de la misma”, señaló.
Según detalló, participaron autoridades del nivel primario, equipos de orientación, supervisores y representantes del gobierno educativo en reuniones con la familia denunciante.
“Estuvieron las autoridades del nivel, equipo de orientación, equipo de gobierno y supervisivo reunidas con la familia denunciante, siendo un espacio positivo y de resignificación tanto para la familia como para la escuela”, indicó Roldán.
Protocolos activados y articulación con organismos
Desde el EAOPIE también explicaron que se activaron los protocolos previstos para situaciones complejas dentro de las instituciones educativas y se articuló de manera inmediata con organismos externos.
“Es importante tener en cuenta la inmediata articulación realizada con defensoría y la guardia 2302 a través de la línea 102 como parte de dicho protocolo”, sostuvo la funcionaria.
Roldán remarcó además que los espacios de escucha son parte central del abordaje institucional porque permiten construir estrategias para enfrentar situaciones de alta conflictividad dentro de las escuelas.
“Los espacios de escucha son sumamente importantes porque aportan una mirada diferente y suman a la construcción de estrategias para abordar situaciones complejas como lo acontecido”, expresó.
La convivencia escolar, en el centro de la discusión
El episodio volvió a poner en debate la violencia dentro de las escuelas y la necesidad de intervenir rápidamente ante situaciones que involucran amenazas, agresiones y alumnos cada vez más pequeños.
Mientras continúan las actuaciones correspondientes y el seguimiento del caso, desde el Consejo Provincial de Educación aseguraron que seguirán trabajando con herramientas pedagógicas y acciones específicas para fortalecer la convivencia escolar y prevenir nuevos hechos de violencia.
“Se continúa trabajando en la situación y elaborando estrategias como herramientas pedagógicas para la convivencia escolar”, concluyó Pilar Roldán.