¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Logo Am2022
PUBLICIDAD

La historia que conmovió a todos: el joven gigante que mide 2,30 metros y necesita ayuda

Yamir tiene 21 años y nació con un síndrome que hace que sus huesos crezcan mucho y muy rápido. Sus tendones y músculos no acompañan ese crecimiento, por eso no puede caminar y, a veces, ni siquiera moverse. Necesita ayuda para acondicionar su casa.

Lunes, 04 de mayo de 2026 a las 18:22
PUBLICIDAD
Yamir fue diagnosticado con síndrome de Weaver, una condición que implica el sobrecrecimiento óseo.

Todo empezó en Río Colorado con un embarazo normal, sin sobresaltos, ni señales. Hasta que el cuerpo empezó a dar pistas de que algo no cerraba. La panza crecía demasiado rápido. Los estudios no mostraban nada, pero el parto se adelantó y llegó el impacto. Un bebé enorme, de más de cuatro kilos, con rasgos que no coincidían con nada conocido.

No entraba en la incubadora, las enfermeras tuvieron que dejarla abierta. Desde ese momento, todo fue incertidumbre. Los primeros años fueron una carrera desesperada por encontrar respuestas. Viajes, estudios, consultas, mientras tanto, el crecimiento no se detenía. Mes a mes, el cuerpo avanzaba a un ritmo imposible de seguir.

El diagnóstico llegó después: síndrome de Weaver. Una condición genética extremadamente rara que acelera el crecimiento óseo y afecta el desarrollo neurológico. Un caso entre miles y uno de ellos está en Río Colorado.

Hoy, Yamir tiene 21 años y su cuerpo supera los dos metros treinta. Pero ese crecimiento no vino solo, sus huesos avanzaron más rápido que sus músculos. El resultado es dolor, rigidez y una movilidad cada vez más limitada. Hace más de un año que no puede caminar.

Habla poco, apenas tres palabras. Pero entiende todo, se comunica como puede y cuando el cuerpo lo permite, comparte momentos con su hermana menor. Aunque hay días en los que ni siquiera puede moverse.

Durante su primer año de vida, Yamir crecía unos seis centímetros por mes.

La situación se volvió crítica cuando terminó la escuela. Con eso, también se terminó el acceso a terapias, acompañamiento y contención. Hoy depende casi exclusivamente de su mamá, que hace lo que puede para sostener una rutina cada vez más exigente.

En las últimas semanas, la historia explotó en redes a partir de un video y desató una ola de solidaridad. Llegaron donaciones, ropa adaptada, una cama especial y promesas de ayuda. Pero falta lo más urgente: una grúa para poder moverlo, ampliar su habitación y adaptar su casa a una realidad que ya desbordó todo. 

"Es muy conmovedora toda la ayuda que nos están dando distintos vecinos, que se conmovieron con la historia de mi hijo”, describió su mamá. El alias para ayudar a Yamir es yamir03.solmp

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD