La Justicia Civil de Choele Choel resolvió condenar a Mercado Libre y al correo Andreani por incumplimiento contractual en la entrega de un lavavajillas Whirlpool adquirido a través de la plataforma. El fallo ordenó a las empresas pagar una suma de dinero al comprador, tras considerar acreditada la vulneración de sus derechos como consumidor.
El caso se originó cuando un hombre compró el electrodoméstico por Mercado Libre para aliviar la rutina de una casa numerosa. Pagó el producto, el envío y los impuestos, y recibió la confirmación de que Andreani lo había despachado. Sin embargo, el artefacto nunca llegó. Al reclamar por la demora, descubrió que la compra había sido cancelada sin su consentimiento. Aunque insistió en que no quería la devolución del dinero sino el producto, Mercado Libre reintegró el pago y el vendedor afirmó no tener ni el lavavajillas ni el dinero. Para entonces, el mismo producto ya costaba mucho más.
En su defensa, Mercado Libre rechazó toda responsabilidad y sostuvo que solo brinda una plataforma tecnológica para conectar compradores y vendedores, sin participar en la compraventa ni en el transporte. Argumentó que el reintegro se realizó bajo el programa “Compra Protegida” y que sus términos y condiciones excluyen responsabilidad frente a problemas en la entrega.
Por su parte, Andreani planteó que la causa debía tramitar ante la Justicia Federal por tratarse de una cuestión postal regulada por la Ley Nacional de Correos. También sostuvo que la acción estaba prescripta y negó mantener una relación de consumo con el actor.
La jueza rechazó todos los planteos defensivos y entendió que el caso debía resolverse bajo la Ley de Defensa del Consumidor. Consideró que tanto Mercado Libre como Andreani integran la cadena de comercialización y prestación del servicio, por lo que deben responder solidariamente frente al consumidor.
La sentencia destacó que Mercado Libre no puede ser considerada una mera intermediaria, ya que su actividad consiste en acercar bienes y servicios a potenciales compradores. Respecto de Andreani, sostuvo que actuó como transportista y distribuidor del producto, motivo por el cual también integra la cadena de comercialización prevista en el artículo 40 de la normativa consumeril.
La magistrada valoró la prueba documental y testimonial. Una pericia informática confirmó la autenticidad de capturas de pantalla de Mercado Libre, en las que figuraban la publicación del lavavajillas y su posterior aumento de precio. Además, señaló que las empresas mostraron indiferencia frente a los reclamos del comprador y lo obligaron a atravesar mediaciones y un proceso judicial para obtener reparación.
El fallo concluyó que la conducta de las demandadas evidenció un desgaste injustificado destinado a desalentar los reclamos de los consumidores, reafirmando la vigencia de la Ley de Defensa del Consumidor y la responsabilidad solidaria de las empresas que integran la cadena de comercialización.