Río Negro avanza con una jugada clave en materia laboral: la modernización de la Ley 5255. El proyecto ya se discute en la Legislatura y cuenta con el respaldo de la CGT, en un contexto donde la provincia busca acomodar sus herramientas a una realidad productiva que viene cambiando y rápido.
La encargada de poner la cara fue la secretaria de Trabajo, María Martha Avilez, que defendió la iniciativa en comisiones y dejó una frase que marca el rumbo: “No se puede gestionar el trabajo del presente con herramientas del pasado”. La idea, según explicó, es clara: actualizar, ordenar y acompañar el crecimiento.
El proyecto apunta a reforzar el rol del Estado en un terreno sensible. Más inspectores, mejores procesos administrativos y mayor capacidad de intervención forman parte del combo que se propone para controlar que las reglas se cumplan. Desde el Ejecutivo sostienen que la reforma también busca empujar el empleo formal y generar condiciones más parejas tanto para trabajadores como para empleadores.
“Esta ley viene a ordenar, modernizar y acompañar el desarrollo que está viviendo Río Negro, garantizando más derechos y mejores condiciones laborales”, sostuvo Avilez, marcando que el foco está puesto en mejorar la calidad del trabajo.
Otro punto fuerte del proyecto es la articulación: Estado, empresas y sindicatos en una misma mesa. La apuesta es sostener el crecimiento del empleo registrado con un esquema más coordinado y menos improvisado. En ese sentido, desde la CGT destacaron la importancia de contar con una normativa actualizada que garantice derechos y fortalezca el control estatal en las relaciones laborales.
“Es una herramienta para que el crecimiento productivo se traduzca en trabajo genuino”, remarcó la funcionaria.