En el sistema vigente para la obra social de los jubilados, el PAMI, los jubilados tienen que elegir un médico de cabecera de los que figuran en una cartilla de la propia obra social. Estos profesionales son quienes están habilitados para hacer recetas, o atender cualquier tipo de otra consulta. La novedad reciente es que comenzaron a cobrar un plus para hacer estas tareas, que hasta ahora eran sin cargo para los afiliados a la obra social.
Los profesionales están en conflicto con PAMI por una disposición que limitó sus ingresos. Este es el argumento que dieron a conocer para justificar el "plus" que comenzaron a aplicar como condición para, por ejemplo, hacer las recetas para medicamentos, uno de los servicios comunes más requeridos por los jubilados. Esas recetas se cargan en el sistema digital, y el jubilado puede ir a cualquier farmacia, en donde aparece lo prescripto, sin necesidad de concurrir a ver al médico ni de realizar otro trámite.
De buenas a primeras, los jubilados de Neuquén y Río Negro que utilizan el servicio de la obra social recibieron una comunicación, que indica que hacer una receta se cobra 10 mil pesos, que deben abonarse (por transferencia a Mercado Pago, generalmente) en el mismo momento de pedir la prescripción de los medicamentos que se necesitan.
El pedido de receta, se cobra 10 mil pesos; el pedido de planillas, 15 mil pesos, lo mismo que pedidos de derivaciones, realización de estudios y otros trámites formales; mientras que la consulta presencial se factura 25 mil pesos. Así se indica en el documento que le llegó a los jubilados de la región cuando abordaron alguna consulta "a distancia" con su médico de cabecera.