El oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) logró completar el cruce de un río con una tubería de 700 metros instalada por debajo del cauce, en una operación concretada el jueves por la tarde que apunta a destrabar la salida del petróleo de la cuenca neuquina y marcar un punto de inflexión en la infraestructura energética.
El momento clave se vivió cuando el caño empezó a asomar del otro lado del río, después de haber sido empujado completamente por debajo del lecho. La escena, cargada de tensión técnica, fue el resultado de una maniobra precisa donde cada metro recorrido implicaba un riesgo latente.
Detrás de ese avance hay un trabajo quirúrgico. La tubería, de gran porte, fue sometida a controles estrictos antes de ser instalada, con pruebas de integridad y hermeticidad bajo un criterio inflexible: no podía haber fallas. Todo debía funcionar a la perfección antes de quedar enterrado.
Además, el cruce se realizó mediante perforación horizontal dirigida, una tecnología que permite evitar el contacto directo con el río, pero que exige una ejecución milimétrica. El túnel se trazó desde la margen norte y se extendió a gran distancia para no afectar el cauce.
El procedimiento incluyó varias etapas encadenadas: preparación del terreno, perforación piloto, ensanche del túnel y armado de la línea de caños. Finalmente, llegó la inserción por tracción, uno de los momentos más delicados, guiado en tiempo real por sistemas que monitorean cada movimiento bajo tierra.
La Secretaría de Energía y Ambiente, a través del área de Hidrocarburos, supervisó en campo cada instancia del procedimiento. Se controló la integridad del revestimiento, el cumplimiento de protocolos de seguridad y las condiciones ambientales.
La inversión estimada del VMOS ronda entre los US$ 2.500 y US$ 3.000 millones, incluyendo el ducto, estaciones de bombeo y la terminal portuaria. La capacidad inicial proyectada del sistema se ubica en torno a los 180.000 a 300.000 barriles diarios, con posibilidad de ampliación futura.
VMOS es, en realidad, un consorcio integrado por las principales operadoras con producción en Vaca Muerta, como YPF, Pan American Energy, Vista Energy y Pampa Energía.