Lo que comenzó como una apuesta para renovar las tardes de la televisión neuquina terminó transformándose en uno de los programas más consolidados de la región. "Tardes de Primera" celebra este viernes sus 1.000 emisiones, un número que refleja casi seis años de trabajo diario, de lunes a viernes, con una fórmula que encontró su identidad en la cercanía con la gente.
Al frente del ciclo está Huguex Cabrera, licenciado en Comunicación Audiovisual, productor y conductor, quien llegó a Neuquén en 2021 después de varios años de estudio y trabajo en Buenos Aires. Apenas regresó, se sumó a Prima Multimedios y el 2 de marzo de ese año comenzó una aventura que, según admite, jamás imaginó que llegaría tan lejos.
"Volvía a los medios después de la pandemia y con muchas expectativas. Era la primera vez que regresaba a trabajar en radio y televisión en Neuquén. Pensábamos en hacer un programa de espectáculos y la primera invitada fue Mónica Farro, que terminó siendo la madrina del ciclo", recordó.
De un magazine de espectáculos a una ventana para toda la región
Con el paso de las temporadas, el programa fue ampliando su horizonte. Lo que nació con fuerte presencia del mundo artístico incorporó entrevistas, salud, gastronomía, turismo, cultura, música y actualidad, hasta convertirse en un magazine abierto para todos los públicos.
"Queríamos un programa donde entrara todo. Hoy tenemos salud, cocina, turismo, entrevistas de distintos ámbitos y mucho apoyo a los artistas y a la cultura regional", explicó Cabrera.
Ese crecimiento permitió que "Tardes de Primera" encontrara una identidad propia en la franja de la siesta. "La idea siempre fue ofrecer un momento distinto después del noticiero. Que la gente pudiera relajarse, escuchar música, conocer una receta, descubrir un destino turístico o simplemente pasar un buen momento. Lo importante era mantener la espontaneidad y que cada invitado se sintiera cómodo."
Uno de los sellos del programa fueron las coberturas especiales y las transmisiones desde distintos puntos de Neuquén y la Patagonia. Las cámaras de "Tardes de Primera" recorrieron la cordillera, centros de esquí, fiestas populares, paisajes y destinos turísticos que hoy forman parte del archivo del ciclo.
"Gracias al programa terminé conociendo lugares increíbles de la provincia. Aprendí hasta a esquiar en Batea Mahuida, casi en vivo y a los tumbos. Pero lo más valioso fue descubrir tanta gente talentosa y poder mostrar todo lo maravilloso que tiene Neuquén."
Esa apuesta por salir del estudio permitió acercar historias, sabores, emprendimientos y paisajes que muchas veces no encontraban espacio en la televisión cotidiana.
Detrás de cámara, el verdadero protagonista
Aunque su rostro es el que aparece frente a las cámaras cada tarde, Cabrera asegura que el logro pertenece al equipo técnico y de producción que sostiene el programa desde hace cinco temporadas.
"Lo mejor siempre está detrás de cámara. Nos fuimos encariñando con todos los que hacemos el programa. Cada emisión salió gracias al trabajo de productores, editores, camarógrafos, directores, operadores y de quienes muchas veces hicieron un esfuerzo enorme para conseguir la mejor imagen. Llegar a las mil emisiones es mérito de todos."
Mil programas parecen un simple número, pero detrás de esa cifra hay mil tardes consecutivas de producción, entrevistas, invitados y contenidos.
"Cuando uno piensa que fueron mil tardes juntos toma dimensión de lo que significa. Son emisiones de lunes a viernes durante casi seis años. Muchos programas, incluso con grandes figuras, no llegan a sostenerse tanto tiempo. Esto fue posible gracias al público, al grupo humano y a Prima Multimedios."
El conductor reconoce que jamás imaginó semejante recorrido cuando aceptó el desafío. "No soñaba con tener este alcance. Para mí, que desde chico amé la radio y la comunicación, es un logro enorme."
Un sueño cumplido
Antes de convertirse en conductor, Huguex Cabrera trabajó durante años detrás de cámara como productor. Por eso, asegura que la televisión también fue un descubrimiento personal. "Siempre estuve preparado para producir contenidos, pero la televisión me dio la posibilidad de expresarme y conectar con la gente desde otro lugar. Descubrí que podía hacerlo y eso me cambió."
Más allá de lo profesional, deja un mensaje para quienes sueñan con dedicarse a la comunicación. "Si realmente te apasiona comunicar, se puede lograr. Yo tampoco sabía que iba a llegar hasta acá. Ojalá este recorrido motive a muchos chicos que tienen ese mismo sueño."
El cierre de la entrevista fue también un reconocimiento para quienes acompañan el programa desde el otro lado de la pantalla y de la radio.
"Gracias a todo el equipo que hace posible cada emisión y, sobre todo, a la audiencia por acompañarnos durante estas mil tardes juntos."
Con 1.000 programas al aire, "Tardes de Primera" no solo celebra un récord. También confirma que la cercanía, la producción local y el compromiso cotidiano siguen siendo una fórmula vigente para conquistar al público y convertirse en una marca propia de las tardes neuquinas.