Una fuerte polémica estalló este jueves cuando trascendió que el anestesiólogo Mauricio Atencio Krausse, condenado en primera instancia por la muerte del niño Valentín Mercado Toledo, iba a tomar turno en el Hospital Francisco López Lima de Roca. Ante la repercusión, la directora Susana Marezi dispuso su apartamiento inmediato y aseguró que no permitirá que vuelva a trabajar en el establecimiento
“Me enteré y me puse en contacto con la Asociación de Anestesiólogos. El médico no está inhabilitado y tiene derecho a trabajar, pero por una cuestión ética no puede hacerlo en el hospital”, explicó Marezi.
La funcionaria detalló que la medida fue coordinada con el gobernador Alberto Weretilneck y el área de Legales de la provincia.
También explicó que la asignación de profesionales al servicio de anestesia depende del Colegio de Anestesiólogos, por lo que el hospital no controla directamente quiénes son enviados. “Estaba previsto que viniera a trabajar, pero ni bien nos enteramos coordiné con el jefe del sector y se cubrió con otro profesional”, señaló.
Marezi subrayó que la decisión busca preservar la institucionalidad y el respeto hacia la familia de Valentín. “El gobernador habló con la familia, es una situación de tristeza y no corresponde. No debiera trabajar en salud pública. Como directora me hago responsable de esta decisión”, afirmó en Radio Kaos.
La funcionaria también remarcó que, aunque la condena incluye la inhabilitación profesional, el fallo aún no está firme y por eso no existe una herramienta legal para impedirle ejercer en la provincia. Sin embargo, fue categórica: “No voy a permitir que esté en mi hospital. Esto es una cuestión ética”.
Para sostener la medida en el tiempo, la dirección del López Lima trabaja en conjunto con el área de Legales y enviará una nota al Colegio de Anestesiólogos solicitando que Atencio Krausse no sea asignado a cubrir turnos en Roca. Marezi fue contundente: “Si insiste, cierro el quirófano, pero no voy a permitir que anestesie a nadie en mi hospital”.