El caso que estremeció a Roca tuvo su desenlace: Mauricio Atencio Krausse fue condenado a tres años de prisión en suspenso y siete de inhabilitación profesional por el homicidio culposo del pequeño Valentín Mercado Toledo. La sentencia, más leve que lo solicitado por la fiscalía y la querella, dejó un sabor amargo en la familia y encendió el debate social. El dato clave: no irá a la cárcel, pero quedará apartado de los quirófanos por la mala práxis en la operación del niño de solo cuatro años.
El juicio ya tenía veredicto desde fines de diciembre, cuando se lo consideró culpable por la muerte de Valentín. La audiencia de cesura fue el escenario de la definición de la pena. Durante los alegatos, la fiscalía insistió en que la sanción debía ser ejemplar y solicitó tres años de prisión condicional y diez de inhabilitación. Sin embargo, el juez Emilio Stadler ponderó los atenuantes, como la falta de antecedentes penales y el comportamiento procesal del acusado, y redujo la inhabilitación a siete años. Este recorte en la pena abrió la grieta: ¿es suficiente apartar al médico por ese tiempo cuando la vida de un niño quedó truncada?
La madre de Valentín, Ariana Toledo, junto a familiares y allegados, expuso en la audiencia el vacío que dejó la muerte del pequeño. La abuela afectiva, la maestra del jardín y vecinos relataron cómo la ausencia del niño marcó a toda la comunidad. El caso no solo golpeó a una familia: sacudió a Roca y puso en debate la responsabilidad médica en situaciones críticas.
El Ministerio Público Fiscal fue contundente al solicitar la pena: la edad de la víctima y la conducta del anestesiólogo en el quirófano fueron agravantes decisivos. Se probó que Atencio Krausse no prestaba atención al monitoreo del paciente, usaba su celular y hasta salió a buscar un cargador sin dejar a nadie a cargo. La falta de reacción inmediata fue fatal: otros profesionales tuvieron que intervenir de urgencia, pero ya era demasiado tarde. Estos detalles, narrados en el juicio, estremecieron a todos los presentes.
La defensa sin éxito
La defensa intentó limitar la inhabilitación solo a la medicina pediátrica, permitiéndole seguir trabajando con adultos. El juez fue tajante: la prohibición alcanza a toda la práctica anestésica. Así, aunque Atencio Krausse no irá a prisión, su carrera queda suspendida por siete años, un golpe que lo aparta de la medicina y lo deja marcado por la tragedia.
La resolución deja un sabor agridulce: la familia de Valentín logró una condena que reconoce la responsabilidad del anestesiólogo, pero la pena resulta más leve de lo que pedían la fiscalía y la querella. La sociedad recibe un mensaje claro y polémico: no habrá cárcel, pero sí un castigo que lo aleja de los quirófanos. Un desenlace que, aunque no devuelve la vida del niño, marca un precedente en la justicia de Roca y abre un debate que seguirá resonando: ¿cómo deben juzgarse los errores médicos que terminan en tragedia?
¿Qué pasó con Valentín?
El pasado 3 de diciembre, el anestesiólogo Mauricio Atencio Krausse fue declarado culpable de homicidio culposo de Valentín Mercado Toledo. El niño de 4 años que murió en julio de de 2024 tras una cirugía en el Sanatorio Juan XXIII de Roca. En la sentencia quedó acreditada la mala praxis del profesional, quien estaba a cargo de la anestesia y cometió una serie de importantes de omisiones como no monitorearlo correctamente, y estar permanentemente atento a su celular, en vez de al estado del paciente.