El legado de Milton Aguilar vuelve a tomar fuerza en Neuquén con un doble impulso: por un lado, el proyecto para declarar el Día del Poeta Neuquino en su homenaje; por otro, la inauguración de una muestra que recorrerá su vida y obra.
En diálogo con el programa Entretiempo por AM550, Emanuel Aguilar fue claro sobre la iniciativa: “Hay que imponer el día del poeta neuquino”, afirmó, al tiempo que explicó que la propuesta apunta a fijar la fecha en torno al 26 de abril, aniversario de nacimiento del artista.
El proyecto ya fue presentado en la Legislatura provincial y, según adelantaron, buscan que avance con el acompañamiento de referentes culturales. “La idea es darle un contexto más profundo con escritores, poetas y músicos de Neuquén para que tenga peso y pueda salir”, señaló.
En paralelo, este viernes 10 de abril a las 19:30 quedará inaugurada la muestra “Milton Aguilar, La Voz de la Tierra Neuquina” en el Centro Cultural Alberdi, ubicado en Avenida Argentina y Alberdi, de Neuquén capital. La exposición, organizada por la Secretaría de Cultura, propone un recorrido integral por su trayectoria y estará abierta al público durante todo abril, con posibilidad de extenderse a mayo.
“Todo ese trabajo de recopilar y poner en valor lo que hizo se va a poder ver en la muestra”, destacó Emanuel, en referencia al material reunido por la familia y allegados.
Entre los objetos que se exhibirán habrá piezas únicas: su máquina de escribir, grabaciones originales, manuscritos, su vestimenta de escenario y un libro artesanal que el propio Aguilar editó en 1991 en tirada limitada. “Hoy es prácticamente una obra de arte”, subrayó.
Quién fue Milton Aguilar, una voz clave de la identidad neuquina
Milton Aguilar fue una de las figuras más representativas de la cultura regional. Poeta, locutor, recitador y comunicador, comenzó su carrera a los 15 años frente a un micrófono, donde ya se destacaba por su estilo único.
“Fue el locutor más joven del país”, recordó su hijo, quien también destacó su paso por medios nacionales como Radio Mitre, Rivadavia y Canal 11, antes de regresar a Neuquén por decisión propia.
De perfil bohemio y multifacético, Aguilar también fue maestro rural, publicista y creador cultural. Sin embargo, dejó escaso material publicado, lo que hoy vuelve fundamental el trabajo de recopilación. “No dejó casi nada impreso ni grabado, por eso es importante recuperar su obra”, explicó Emanuel.
Su legado trascendió generaciones y fronteras. Uno de sus textos más reconocidos, musicalizado por Marcelo Berbel e interpretado por José Larralde, alcanzó proyección internacional al formar parte de la banda sonora de la serie Breaking Bad. “Muchos jóvenes hoy lo conocen porque salió en esa serie, pero su obra viene de mucho antes”, remarcó.
La muestra en el Centro Cultural Alberdi no solo busca homenajear su figura, sino también acercar su historia a nuevas generaciones. Habrá además presentaciones en vivo con artistas locales y actividades abiertas a la comunidad.
“Apoyar la poesía es apoyar la cultura. No podemos dejar que estos referentes se pierdan”, concluyó Emanuel.
La obra que sintetiza el amor de Milton Aguilar por su tierra y su gente
Una de las creaciones más emblemáticas de Milton Aguilar ha sido "Quimey Neuquén", una pieza que trascendió generaciones y fronteras. Esta obra está inspirada en el sentimiento de Milton por Neuquén, por su gente, por su familia, por todo lo que tiene que ver con esta tierra. "Es el sentimiento que tenemos todos por el lugar donde nacemos”, expresó en alguna oportunidad su hijo, Emanuel.
La canción, con música de Marcelo Berbel, se convirtió con el tiempo en un verdadero himno cultural de la provincia. Según Emanuel, en esa letra “se volcó todo su arte, su pasión y su sentir”, reflejando el profundo arraigo de Aguilar con la identidad neuquina.
“Aguas que van, quieren volver”, resume uno de los conceptos centrales de la obra: el vínculo permanente con la tierra de origen. En ese sentido, destacó que la canción logró trascender lo personal para convertirse en un símbolo colectivo.
“Refleja en todos los neuquinos, y también hoy a nivel mundial representa a muchas personas. Mi padre le dio un contexto muy personal, pero la gente la adoptó como propia”, explicó.
El valor de Quimey Neuquén radica en su capacidad de conectar con emociones universales: "Es una letra dedicada a la tierra, a la naturaleza, al amor, al sentir de ser padre o madre, a esa necesidad de pertenecer a un lugar y amarlo”.
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