La Municipalidad de Neuquén pondrá en marcha este martes un operativo de gran escala para limpiar un pluvial clave que atraviesa parte del centro de la ciudad que está completamente colapsado por basura acumulada durante meses. El tapón estaba oculto bajo tierra, pero las últimas lluvias dejaron al descubierto un problema que venía creciendo en silencio.
El trabajo se realizará sobre calle Olascoaga, entre Copahue y Ceferino Namuncurá, donde personal de Limpieza Urbana y Obras Públicas detectó una obstrucción enorme en un sistema de caños de gran diámetro que forma parte del escurrimiento pluvial de la ciudad.
Desde el Noticiero Central del Canal de Noticias 24/7, el subsecretario de Limpieza Urbana, Cristian Haspert, explicó que el hallazgo llegó después de varios días de inspecciones en distintos accesos del canal. “Pudimos dar con un tapón importantísimo que veníamos buscando hace tiempo”, señaló.
Lo que encontraron debajo de la ciudad
Cuando los trabajadores bajaron al conducto se encontraron con una escena impactante. Botellas plásticas, cartones, nylon, restos de poda, envases y residuos de todo tipo habían formado un bloqueo dentro de cuatro caños gigantes que cruzan en diagonal por debajo de una manzana entera.
“Hay una acumulación impresionante: encontramos botellas, plástico, biromes, todo lo que te imagines”, describió Haspert.
El funcionario explicó que el problema no es solamente la basura visible en las calles. Cada botella o bolsa que queda tirada en el piso termina viajando con el viento y el agua hasta los sumideros y canales. Ahí empieza otro problema: el agua pierde velocidad, se acumula sedimento y el sistema deja de responder como debería en una tormenta fuerte.
Según detallaron desde el municipio, dentro del pluvial hay alrededor de cinco camiones de sedimento acumulado y una cantidad imposible de calcular de residuos plásticos.
Una ciudad que cambió y lluvias que ya no son las de antes
El operativo ocurre en un contexto donde Neuquén viene ampliando su red pluvial para responder a lluvias cada vez más intensas y frecuentes. En paralelo a la obra de la avenida Mosconi, se sumaron kilómetros de cañerías, sumideros y cámaras sedimentadoras para acelerar el drenaje del agua.
Pero desde el municipio remarcan que ninguna obra alcanza si la basura termina dentro de los canales.
“Hace 40 o 50 años casi no llovía en Neuquén y no había sumideros, pero hoy el cambio climático llegó y la ciudad se está preparando”, sostuvo Haspert.
Y agregó una advertencia que atraviesa toda la discusión: “Si no cambiamos esta actitud, vamos a tener problemas el día que toque una lluvia grande”.
El operativo que intentará recuperar el canal
Para retirar el tapón, este martes trabajarán retroexcavadoras, camiones de gran porte y unas 13 personas organizadas en turnos rotativos. El objetivo es dejar el pluvial completamente liberado antes de las próximas tormentas.
Haspert remarcó además que los canales pluviales son una de las obras más importantes de la ciudad aunque casi no se vean. “Un pluvial pasa desapercibido, es la obra que menos luce”, afirmó.
Poda y puerta a puerta para evitar que el problema termine en los canales
En la parte final del operativo, el municipio volvió a insistir con el uso correcto de los servicios de higiene urbana, especialmente en plena temporada de poda.
Actualmente la poda está habilitada por cuatro meses y desde Limpieza Urbana pidieron no arrojar ramas en boulevares, plazas o canales, porque el viento también termina empujando esos restos hacia los desagües.
Además recordaron que continúa el operativo puerta a puerta para residuos voluminosos. Esta semana los equipos trabajan en Hibepa, en el oeste de la ciudad, y en Altos de Limay, en el sector este.
“Si pasó el puerta a puerta, el vecino puede ir al centro de transferencia y llevar ahí los residuos voluminosos”, explicó Haspert, quien insistió en que muchos de los microbasurales que aparecen en la ciudad terminan afectando directamente el funcionamiento de los canales pluviales.