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Jueves 29 de Enero, Neuquén, Argentina
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Por el pronóstico de tormentas fuertes, recorren y limpian más de 300 kilómetros de canales pluviales en Neuquén

Se prevén lluvias intensas, fuertes ráfagas y posible granizo, por lo que el municipio aceleró tareas clave para evitar anegamientos. Advierten que los residuos arrojados en desagües siguen siendo un factor de riesgo.

Por Redacción

Jueves, 29 de enero de 2026 a las 10:39
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El riesgo no es solo la tormenta, sino el agua sin salida

Las alertas por tormentas fuertes, lluvias intensas en pocos minutos y viento pusieron el foco en un problema silencioso que cada verano vuelve a preocupar: los anegamientos repentinos en distintos sectores de la ciudad. Con ese escenario, la Municipalidad de Neuquén reforzó el operativo de limpieza de canales pluviales, una tarea que resulta decisiva cuando el agua cae con violencia y necesita escurrir rápido.

Los trabajos comenzaron en enero y forman parte de una planificación que abarca más de 300 kilómetros de canales a cielo abierto y entubados, distribuidos en toda la capital. Desde el municipio explicaron que estos operativos se llevan adelante dos veces al año, de cara a las temporadas de tormentas habituales, que se dan entre abril y mayo. El objetivo es que el sistema de drenaje esté en condiciones antes del período de mayores precipitaciones.

Un sistema que desemboca en dos puntos clave

La subsecretaria de Infraestructura y Mantenimiento, Mariel Bruno, explicó en una entrevista con AM550 que la ciudad descarga el excedente de agua de lluvia hacia el río a través de dos cursos principales. “La ciudad descarga al rio a través de dos arroyos, el Villa María y Duran. A esos arroyos llegamos con nuestros camiones, a cielo abierto y a los pluviales entubados del resto de la ciudad. Tenemos más de 300 km de canales en todo el ejido de Neuquén capital”, detalló.

Esa red incluye canales abiertos y conductos entubados que atraviesan barrios enteros. Cuando alguno de esos tramos se obstruye, el agua pierde velocidad de drenaje y aumenta el riesgo de acumulaciones en calles y zonas bajas.

Dónde están trabajando ahora

Actualmente las tareas se concentran en los canales Saavedra y 12 de Septiembre, con maquinaria pesada y camiones que retiran sedimentos, vegetación y residuos. Según precisó Bruno, el operativo se organiza de manera escalonada para cubrir toda la ciudad durante el verano y volver a repasar los sectores más sensibles meses después.

“La sistematización de la limpieza necesita que lo planifiquemos y que repasemos ordenadamente todos los canales dos veces al año”, señaló Bruno

Bruno explicó que los operativos no son frente a las tormentas, sino que atienden a las estaciones de lluvia habituales en Neuquén. "Nuestra estación de lluvia se ubica entre abril y mayo, por eso la preparación de la limpieza de canales pluviales es hacia ese punto, para que abril y mayo este todo en condiciones y luego recomenzamos en la segunda mitad del año", aclaró y enfatizó: "dos veces al año limpiamos en forma profunda todos nuestros canales pluviales”.

Aclaró que además deben atender obstrucciones puntuales que aparecen fuera del cronograma.

El problema que agrava cualquier tormenta

Más allá del trabajo preventivo, desde el área remarcan que persiste una conducta que complica el funcionamiento del sistema: la acumulación de residuos en las orillas de los canales.

“Lamentablemente tenemos todavía situaciones inexplicables porque el sistema de limpieza de la ciudad es excelente y hay sitios para deposición de residuos grandes además del servicio puerta a puerta, pero sigue sucediendo”, advirtió Bruno respecto a vecinos que arrojan basura en canales y riberas.

Esos desechos, empujados por el viento o arrastrados por el agua, terminan trabando alcantarillas y reduciendo la capacidad de escurrimiento justo cuando más se necesita.

Sedimento y vegetación, dos amenazas distintas

El tipo de limpieza varía según la zona. En los sectores sobre la barda predomina el retiro de sedimentos que arrastra el agua de lluvia desde calles y pendientes, mientras que en áreas más bajas y cercanas a cursos de agua se extrae principalmente vegetación.

“En el norte de la ciudad limpiamos sedimento y en la parte sur, tenemos más vegetación”, explicó la funcionaria, al describir cómo cada sector presenta un desafío diferente para mantener el ancho y la profundidad de los canales.

Prevención antes de que llegue el temporal

Con pronósticos que anuncian tormentas intensas, viento y posible granizo, el mensaje es claro: el estado de los desagües puede marcar la diferencia entre una lluvia fuerte y una situación crítica.

El operativo municipal apunta a reducir riesgos antes de que se desate el temporal, pero también depende del compromiso de los vecinos para no arrojar residuos en lugares indebidos. Cuando el agua baja con fuerza, cada obstrucción se convierte en un punto de desborde potencial.

En un contexto de eventos meteorológicos cada vez más intensos, la prevención y el mantenimiento de la infraestructura pluvial pasan a ser una de las principales defensas de la ciudad frente a la lluvia.

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