La Municipalidad de Neuquén realiza controles sorpresivos en estaciones de servicio para garantizar la seguridad ambiental y la protección de los usuarios. "Se hacen de manera aleatoria durante todo el año, sin aviso previo, todos son sorpresivos", informó Francisco Baggio, Subsecretario de Medio Ambiente y Protección Ciudadana, en diálogo con La Primera Mañana por AM550.
“Estos controles en las estaciones de servicios porque tiene que ver con controlar aspectos vinculados a la seguridad individual y de las personas y clientes y usuarios, pero también aspectos ambientales”, explicó Baggio.
Los operativos se centran principalmente en los tanques de combustible enterrados, verificando que cumplan con todas las medidas de seguridad para evitar la contaminación de las napas y del entorno. También se controlan las bombas de impulsión, los sellados, los acoples, las mangueras y las canaletas internas, así como los protocolos de extinción de incendios y la capacitación del personal.
“Hay distintos elementos para contener derrames o siniestros por incendios, como absorbentes, espumas, mantas absorbentes, arena o matafuegos. Este tipo de controles sorpresivos y aleatorios los venimos llevando adelante desde hace muchos años y debemos decir que hay un cumplimiento pleno de la normativa. Es un sistema de control que viene funcionando muy bien y nos da garantía de que este rubro, que tiene como insumo un elemento peligroso e inflamable como el combustible, está debidamente controlado”, señaló el subsecretario.
Baggio también explicó que se realizan mediciones permanentes de los volúmenes y densidades de los tanques para evitar fisuras y contaminación. “Los tanques tienen una vida útil. Dentro de esa vida útil se chequea cuándo se instaló y cuál es el plazo de vida útil, porque hay que cambiarlos”, indicó.
¿Por qué hay olor a combustible?
Respecto al olor a combustible, Baggio precisó que “muchas veces tiene que ver con derrames propios al momento de efectuar la carga. Por eso todas las estaciones deben tener rejillas o alcantarillas internas, y el perímetro debe estar rodeado por una alcantarilla, para que si hay un derrame, el combustible vaya a un depósito específico y no al pluvial”.
Como ejemplo de la efectividad de estos controles, recordó que hace tres años, producto de una inspección, se desenterró un tanque que presentaba fisuras y había contaminado el suelo, por lo que se reemplazó. “En los últimos dos años se viene trabajando muy bien en las medidas de seguridad. Así que estamos muy, pero muy conformes”, aseguró.
Los operativos se realizan dos veces por año por estación de servicio de manera aleatoria, y también pueden activarse ante incidentes que requieran inspección particular, garantizando así la protección ambiental y la seguridad de los usuarios.
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