La Legislatura de Neuquén aprobó este miércoles el protocolo que pondrá en marcha los controles toxicológicos sobre los 35 diputados y diputadas provinciales. Los exámenes serán obligatorios, aleatorios, sorpresivos y se realizarán en el propio edificio legislativo, con una frecuencia mínima de una vez cada dos meses.
La Cámara dio luz verde a la resolución N°1248 con 30 votos positivos. Acompañaron los bloques Comunidad, MPN, PRO-NCN, UxP, Democracia Neuquén, Fuerza Libertaria, Juntos, JxC-UCR, Cumplir, Avanzar, Arriba Neuquén y Neuquén Federal.
Las bancas del PTS-FIT-U y FIT-U votaron en contra. La definición se realizó de manera nominal y dejó establecido el mecanismo que aplicará la Legislatura para cumplir con la ley provincial 3531.
La norma provincial establece los controles toxicológicos como requisito para la permanencia en cargos públicos dentro de los tres Poderes del Estado. En el caso de los legisladores, el costo de cada examen deberá ser afrontado por la persona sometida al test.
Los controles alcanzarán a todos los diputados
El sistema prevé convocatorias inmediatas, personales y reservadas. El sorteo de los legisladores alcanzados deberá realizarse de manera aleatoria y los controles tendrán carácter sorpresivo.
El área de Medicina Laboral de la Legislatura del Neuquén tendrá a su cargo la coordinación técnica. El sector deberá trabajar con independencia de las autoridades políticas y articular con laboratorios o equipos habilitados por la autoridad sanitaria competente.
Los test rápidos se realizarán en las instalaciones legislativas. El procedimiento deberá garantizar la correcta toma de las muestras, la confidencialidad, la privacidad y la cadena de custodia.
Los controles podrán realizarse durante la actividad parlamentaria. Esto incluye las reuniones de comisión, las sesiones ordinarias, preparatorias y extraordinarias, además de la actividad de la Comisión Observadora Permanente.
El protocolo también establece qué ocurrirá ante un resultado positivo. En esos casos, el examen deberá continuar con un análisis confirmatorio en un laboratorio habilitado.
Domínguez defendió el carácter obligatorio y sorpresivo
El diputado Claudio Domínguez, del Movimiento Popular Neuquino y miembro informante de la iniciativa, sostuvo durante el debate que la ley 3531 ya había fijado con claridad las características de los controles.
Domínguez afirmó que los test deben ser “rápidos, obligatorios, in situ y sorpresivos” y consideró que la resolución aprobada por la Cámara respeta esos lineamientos. También explicó que el mecanismo funcionará tanto durante el período ordinario como durante el extraordinario, en caso de que se convoquen sesiones.
Desde Unión por la Patria, el diputado Darío Martínez planteó que la intención de la medida apunta a evitar que un legislador adopte decisiones mientras se encuentra bajo los efectos de alguna sustancia.
Martínez aclaró que el narcotest no busca resolver otros problemas vinculados al narcotráfico. “No resuelve la problemática del narcomenudeo ni mucho menos”, sostuvo durante su intervención.
La diputada Brenda Buchiniz, del bloque Cumplir, destacó que el sistema permitirá realizar controles “sorpresivos, aleatorios e in situ”. También comparó el esquema legislativo con el previsto para funcionarios del Poder Ejecutivo.
Según explicó Buchiniz, los integrantes de la Legislatura podrían ser sometidos a controles al menos 24 veces durante un mandato de cuatro años, mientras que el régimen previsto para otros funcionarios contempla una cantidad menor de estudios.
El diputado César Gass, del bloque JxC-UCR, acompañó la iniciativa y vinculó la medida con la necesidad de avanzar en mecanismos de transparencia dentro de la política provincial. Durante su exposición, también planteó la importancia de tratar iniciativas relacionadas con las declaraciones juradas patrimoniales de funcionarios públicos.