La utilización de endebles excusas para afectar el desarrollo de las clases descendió otro peldaño en Neuquén y traspasó el piso para caer en el subsuelo del absurdo. Se entiende que, de aquí en más, a los impulsores de estas argucias no les será sencillo caer más bajo.
Lo que ocurrió -el martes- en la Escuela Especial N 1 de la ciudad de Neuquén, es básicamente lo siguiente: instalaron una cocina nueva, la encendieron, al rato entró viento por una ventana y la corriente de aire agitó las llamas. De inmediato, alguien alertó sobre una explosión (que nadie escuchó porque simplemente jamás ocurrió) y otros se embarcaron en una práctica política que tiene antecedentes de sobra: les transmitieron versiones condimentadas a un par de medios. En rigor, versiones falsas; porque se alejaron a una distancia astronómica de la realidad.
Hablaron de “extrema tensión” y de evacuaciones. Pintaron una realidad distópica. Y, como siempre volvieron, a perjudicar a la comunidad educativa en general y a los alumnos en particular.
El salto en el nivel de llamas no generó ninguna consecuencia en los presentes; ni siquiera en la cocina (que quedó intacta). Pero la versión falsa que alguien hizo circular ya había causado daño o, al menos, había alterado los ánimos. Pasado el mediodía, la directora de Modalidad Especial del Consejo Provincial de Educación (CPE), Carina Lamperti, se reunió con el equipo directivo de la escuela y con representantes de la comunidad educativa. Ahí también estuvieron los funcionarios Javier De La Vía (del área Técnica) y Santiago Lázaro (de Mantenimiento escolar).
De La Vía contó que la cocina fue instalada hace pocos días y se realizaron las pruebas de rigor. Se volvió a evaluar y no se detectaron desperfectos, por lo que se concluyó que alguno de los quemadores del horno recibió una corriente de aire, de las ventanas que se encontraban abiertas, por lo cual se pudo haber producido un encendido retardado con una combustión súbita, no una explosión.
De la reunión también participó la directora de la institución, Liliana Sendón, y se acordó que la nueva cocina no será utilizada hasta que se realicen nuevas inspecciones de Camuzzi. Eso no interfiere en el normal dictado de clases, dado que la empresa prestadora del servicio de gas, ya habilitó todas las otras cocinas instaladas en diferentes sectores de la escuela.
La propensión de ciertos activistas del sindicalismo docente a interrumpir las clases por cualquier excusa no se ha detenido, muy a pesar de que la actual gestión del gobierno provincial construyó escuelas, realizó reparaciones en edificios históricos, implementó un sistema de becas estudiantiles sin precedentes y acordó una paritaria salarial que ubicó a los docentes neuquinos entre los que mejores salarios perciben en todo el país. La realidad de la Educación en Neuquén cambió de manera notoria, desde diciembre de 2023. Lo que no cambió es la disputa sindical interna del gremio docente, ni los procederes del sector de izquierda que no desiste en su decisión (política y planificada) de tomar a los niños de rehenes.