“No hay consuelo, no hay palabras”. La frase de Emilio, abuelo de José y Leo, resume la angustia de una familia que lleva días esperando noticias de los dos hermanos desaparecidos en el río Gallegos. Los chicos, de 10 y 12 años, fueron arrastrados por la corriente del río, en la zona de La Toma, en Palermo Aike, provincia de Santa Cruz. Mientras sus padres atraviesan una situación límite y debieron recibir asistencia médica por el impacto de lo ocurrido.
En medio de la incertidumbre, el hombre habló con los medios y describió el sufrimiento de su hijo, padre de los menores, quien sufrió una descompensación y necesitó suero durante la noche. Después de descansar algunas horas, regresó al lugar donde trabajan los rescatistas. La madre de los chicos también requirió atención médica. “Están tratando de que descansen un poco”, explicó Emilio, al contar cómo los profesionales intentan contenerlos en medio de la desesperación.
El abuelo puso en palabras una imagen que golpea de lleno a cualquier familia: la ausencia de los chicos en su propia casa. “Ustedes que me miran del otro lado, como papá, te sentás a la mesa, ¿qué hacés si esa silla está vacía? Y son dos”, expresó. También reconoció que cada jornada sin novedades vuelve más difícil sostener la esperanza, mientras intenta mantenerse firme para acompañar a su hijo y a su nuera.
A la angustia se suma la situación económica de los padres. Emilio confirmó que la colecta solidaria que circula en las redes sociales es verdadera y que el Club Talleres colabora con la organización y difusión. El dinero está destinado a cubrir traslados, alimentos y otras necesidades durante los días que la familia permanece cerca del operativo.
Mientras la familia intenta sobrellevar la espera, el operativo de búsqueda continúa en el sector conocido como La Toma, sobre el río Gallegos. Participan efectivos de la Policía de Santa Cruz, Bomberos, Prefectura Naval, Gendarmería, Protección Civil y otras áreas provinciales. Los rastrillajes incluyen buzos especializados, perros de rastreo, drones, dispositivos de exploración subacuática y recorridas por las márgenes del río.
Hasta el momento de las declaraciones del abuelo, no había novedades sobre el paradero de José y Leo. Los equipos trabajan en distintos sectores delimitados a partir de los indicios reunidos, mientras la familia permanece pendiente de cada información que pueda surgir.