Es un tramo vial clave para el turismo en Neuquén. Fue diseñada expresamente para resolver un problema que afectaba esta “industria sin chimeneas”. El 80 por ciento de la obra está terminada. Pero hay 17 familias, identificadas con la agrupación mapuche Pachil Antriao que se instalaron justo en la traza, por lo que no se avanza desde hace un año y medio.
Es la circunvalación en Villa la Angostura, una traza de 6,1 kilómetros, diseñada con el objetivo de desviar el tránsito pesado, que actualmente atraviesa el centro urbano, proveniente del paso internacional Cardenal Samoré. Hay momentos, durante el año, que la ciudad turística se llena de camiones. Las máquinas deterioran la infraestructura urbana, provocan inseguridad, y hacen un daño muy concreto a la imagen de una villa que se llena de turistas, especialmente en la temporada de verano.
Las gestiones con los Pachil Antriao son complicadas, lentas, y constantes. Este tema ha atravesado por distintos gobiernos. Nunca se ha resuelto. Ahora, dicen que podría prosperar una “solución”, que sería la de “reubicar” a esas familias asentadas en el medio de la traza vial. Hay que entender que no es un problema social de determinadas familias, sino una clave de negociación política en la siempre tensa relación entre el Estado argentino y el “otro Estado”, que se asume como ancestral y anterior a cualquier legislación vigente.
Según se ha dicho, la “reubicación” de las 17 familias tuvo un momento, en marzo de 2023, durante la gestión de Omar Gutiérrez, en el que se habría comprometido la construcción de viviendas para la comunidad. Pero eso no ocurrió, en un contexto de negociaciones más generales, que implicaban el famoso “relevamiento territorial” previsto en la Ley 26.160.
El actual gobierno de Rolando Figueroa sigue trabajando en procura de encontrar esa solución, que, según ha dicho el ex intendente y dirigente peronista, Hugo Panessi, en el noticiero de Angostura Digital Televisión, estaría cercana, con gestiones lideradas por el ministro de Gobierno, Jorge Tobares. Igual, nada sería inmediato: se habla del año que viene.
Mientras tanto, hay una obra, entre tantas obras viales, que no depende solo del financiamiento y del trabajo, que es clave, y que sigue paralizada.