El Cerro Catedral de Bariloche volvió a quedar en lo más alto. Fue elegido como el mejor centro de esquí de América Latina en un premio internacional organizado por la Editora Abril de Brasil y definido por el voto del público, y la noticia sacudió al sector turístico de la región, que ya palpita una temporada de invierno con movimiento fuerte.
El reconocimiento no es menor, se trata de uno de los premios más importantes del turismo en Brasil, un mercado clave para Bariloche. Miles de votantes participaron y terminaron consagrando al cerro como el número uno, dejando en claro el peso que tiene el destino en el mapa internacional.
Pero además, detrás del premio hay algo más profundo. En el Alto Valle, donde el movimiento turístico también impacta de lleno, destacan que este tipo de reconocimientos no son casualidad. Apuntan a años de promoción, inversiones y una estrategia sostenida para instalar a Bariloche como un destino fuerte en el exterior.
En ese sentido, remarcan que Brasil sigue siendo uno de los principales motores del turismo de invierno. Y que este tipo de distinciones ayudan a mantener ese flujo, que después se traduce en trabajo, consumo y movimiento económico en toda la región.
Ahora bien, el crecimiento del Cerro Catedral no se explica solo por marketing. También hay cambios concretos, en los últimos años se avanzó con mejoras en infraestructura, más tecnología en las pistas y una modernización general que busca estar a la altura de los grandes centros internacionales.
Además, el cerro tiene una ventaja difícil de igualar: su tamaño. Con más de mil hectáreas esquiables y kilómetros de pistas para todos los niveles, ofrece desde opciones para principiantes hasta desafíos para los más experimentados.
Pero hay otro punto que lo hace todavía más atractivo, y eso también lo remarcan desde la región: la cercanía. En cuestión de minutos, un turista puede pasar de la nieve a un restaurante, un hotel o una excursión. Una combinación que potencia la experiencia y marca diferencia frente a otros destinos.
Mientras tanto, el sector ya empieza a mirar lo que viene. Las primeras nevadas anticipadas encendieron el entusiasmo y hay expectativas de una temporada fuerte, con turistas nacionales y extranjeros llegando en masa.