Una rionegrina pagó el monto que le habían indicado para cancelar un plan de refinanciación de su tarjeta de crédito American Express, pero la empresa continuó debitándole dinero, no le brindó explicaciones claras sobre la deuda y terminó registrándola como morosa; Defensa del Consumidor de Río Negro intervino, sancionó a la compañía y fijó una reparación económica para la mujer, mientras que la Justicia provincial finalmente respaldó la decisión.
El caso comenzó cuando la usuaria pidió algo que, en principio, debería ser sencillo: saber exactamente cuánto debía pagar para terminar con su deuda. La mujer había ingresado a un plan de refinanciación de su tarjeta y decidió cancelarlo, por lo que solicitó a la empresa una liquidación con los montos correspondientes.
Sin embargo, según constató la Gerencia de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial de Río Negro, el problema apareció después. Aunque la consumidora abonó la suma que le habían indicado para cerrar la cuenta, los débitos continuaron y las explicaciones sobre la composición de la deuda tampoco llegaron de manera clara.
Pero la situación no terminó ahí. La mujer se encontró además con otro problema de mayor gravedad: fue incluida en un registro de deudores pese a que había realizado el pago que, según su reclamo, debía permitirle cancelar la obligación.
Ante esta situación, la consumidora decidió no quedarse de brazos cruzados y presentó una denuncia ante Defensa del Consumidor. El organismo provincial dependiente de la Agencia de Recaudación Tributaria, analizó el caso y determinó que existieron incumplimientos vinculados con el deber de información y el trato digno que deben recibir los usuarios.
Así, la discusión dejó de ser solamente entre una clienta y una compañía de tarjetas. El Estado provincial tomó intervención y avanzó con una sanción contra American Express, además de establecer una indemnización económica para la mujer en concepto de daño directo por los perjuicios que sufrió.
La empresa, por su parte, intentó despegarse del reclamo. En su descargo planteó que no tenía una relación directa con la clienta o buscó trasladar la responsabilidad hacia la entidad bancaria emisora de la tarjeta.
Sin embargo, ese argumento no fue suficiente para Defensa del Consumidor. El organismo sostuvo que las empresas que intervienen en el sistema de tarjetas de crédito tienen responsabilidades frente a los usuarios y deben estar en condiciones de brindar la documentación y las explicaciones necesarias cuando existe un reclamo.
Y la pelea no terminó con la resolución administrativa. American Express apeló la sanción, pero la Justicia provincial terminó respaldando la actuación de Defensa del Consumidor. De esta manera, la decisión que había comenzado con el reclamo de una usuaria terminó teniendo también respaldo judicial.