La muerte de Carlos “Indio” Solari marcó a gran parte del país y conmocionó a un gran sector de la sociedad que creció con su música, dejando un legado imborrable tanto para la cultura argentina como para la identidad del país.
Además de tocar a los corazones argentinos, su fallecimiento volvió a poner en primer plano una curiosa relación entre el músico y Villa La Angostura. Uno de los paisajes más reconocidos de la localidad neuquina habría servido de inspiración para la portada de “Pajaritos, Bravos Muchachitos”, el disco que lanzó en 2013 durante su etapa solista.
La imagen del álbum remite a Bahía Mansa, sobre el lago Nahuel Huapi. En la fotografía puede apreciarse una estructura de madera destinada al amarre de embarcaciones, similar a la que se encuentra en el muelle de ese sector.
Al fondo de la postal elegida por el artista, se ve la península de Quetrihué, lo cual te lleva hacia una de las mejores atracciones de la región, el Bosque de Arrayanes. Un lugar que además de ser un paraíso en la Patagonia, ahora se convertirá en un paisaje inmortalizado por el Indio, el cual los fanáticos podrán visitar para sentirse más cerca de su ídolo.
Lo que se ve en la imagen es la estructura donde se amarran los barcos, construcciones marítimas que se llaman "duques del alba" y que se ven en la propia Bahía Mansa.
Con el paso del tiempo, el sitio se transformó en un punto de interés para seguidores del artista, que suelen acercarse para conocer el lugar y recrear la imagen que aparece en la portada del disco.
“Pajaritos, Bravos Muchachitos” fue uno de los trabajos más destacados de la carrera solista del Indio Solari y contribuyó a consolidar su vigencia artística tras la disolución de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.