A cuatro días del voraz incendio en el depósito de Sakura en Neuquén, que dejó daños totales, convocó a 18 dotaciones, 300 personas y un amplio operativo de seguridad y cortes de calle, piden no circular por los alrededores.
Las pericias comenzaron horas después, una vez finalizadas las tareas de enfriamiento. A través de un escaneo láser se confirmó que hay extremo peligro estructural y que el riesgo de derrumbe persiste. Se trata de una pared en calle Benedetti, de 30 metros por 10 de altura que está en peligro de caer y que está siendo monitoreada para evaluar si se está desplazando.
Alejandro Delgado, perito a cargo de la investigación, recordó a la comunidad que no circulen por la zona y pidió a camiones que eviten las calles de los alrededores, ya que las vibraciones pueden provocar un desastre. Si hay peatones o conductores circulando, puede ocurrir una tragedia si la pared llega a caerse.
Las primeras investigaciones arrojaron que el incendio no habría sido provocado por terceros con fines de vandalismo, ya que el predio estaba cerrado, con sistema de alarma activo y no había signos de violencia. Otra de las hipótesis es que haya sido un desperfecto eléctrico, aunque aún está todo siendo investigado. En el momento del incendio, había un guardia de seguridad en el predio, ya que era feriado, y salió de inmediato al oír las alarmas y sentir el humo.
Se espera que haya un panorama definitivo durante esta semana, mientras se sigue con los protocolos para estos casos.
En cuanto a una demolición planeada, ya se adelantó que la Municipalidad dispuso una clausura preventiva y solicitó un informe técnico. "A todas luces parece que esto va a terminar en una demolición completa, porque la estructura, si bien era muy sólida, era de hierro y la cámara termográfica del drone determinó en un momento 700 grados de temperatura", había comentado Baggio, Subsecretario de Protección Ciudadana.