Una notebook, una tablet o una pantalla interactiva pueden representar mucho más que un dispositivo tecnológico para miles de estudiantes neuquinos. En numerosas escuelas rurales y alejadas de los grandes centros urbanos, el acceso a herramientas digitales continúa siendo una de las principales brechas que condicionan las oportunidades educativas.
Con ese diagnóstico, el gobierno provincial ha puesto en marcha el Plan Pehuén, una estrategia diseñada íntegramente en Neuquén para modernizar el sistema educativo público y acercar recursos tecnológicos a establecimientos de toda la provincia.
La primera etapa de intensificación comenzará este viernes 21 de agosto y alcanzará a escuelas de distintas regiones, desde el Alto Neuquén hasta la zona cordillerana, pasando por el centro y el sur provincial. Las entregas llegarán a instituciones de Chos Malal, Andacollo, San Martín de los Andes, Junín de los Andes, Zapala, Picún Leufú y Piedra del Águila, entre otras localidades.
Una inversión que busca reducir desigualdades
La ministra de Educación, Soledad Martínez, explicó que el programa demandó una inversión provincial de 17.000 millones de pesos, equivalentes a unos 11 millones de dólares. A diferencia de otros modelos que entregan una computadora por estudiante, Neuquén optó por fortalecer las aulas y los espacios institucionales con equipamiento compartido. La propuesta contempla notebooks, tablets, pantallas interactivas, impresoras 3D, kits de robótica y carros tecnológicos adaptados a las necesidades de cada establecimiento.
La decisión responde a una mirada pedagógica que entiende que la tecnología, por sí sola, no transforma los aprendizajes. El desafío es integrarla a las prácticas educativas y garantizar que todos los estudiantes puedan acceder a ella de manera sostenida y acompañada por docentes capacitados.
Escuelas conectadas con el presente y el futuro
El Plan Pehuén no se limita a la entrega de dispositivos. También incorpora una estrategia de formación para docentes a través de la Escuela Digital Neuquina, con el objetivo de promover el uso responsable y pedagógico de las nuevas tecnologías.
La propuesta apunta a desarrollar competencias digitales, fomentar el acceso a información basada en evidencia científica y fortalecer herramientas de autocuidado para una navegación segura en entornos virtuales.
En un contexto donde gran parte de la vida cotidiana, el trabajo y la educación transcurren cada vez más en espacios digitales, el acceso a estas habilidades se vuelve una condición necesaria para la inclusión social.
La educación, como herramienta de igualdad
Uno de los aspectos centrales del programa es que los equipos permanecerán en las instituciones para garantizar su disponibilidad a lo largo del tiempo. En escuelas de menor matrícula incluso podrán prestarse bajo modalidades similares a las bibliotecas escolares, ampliando las posibilidades de acceso para estudiantes y familias.
La iniciativa busca que la tecnología deje de ser un privilegio asociado al lugar donde se vive o a la situación económica de cada hogar. En una provincia extensa y diversa como Neuquén, donde conviven realidades urbanas y rurales muy diferentes, reducir la brecha digital significa también avanzar hacia una educación más equitativa.
El desafío recién comienza, pero la llegada de nuevos recursos tecnológicos a las aulas abre una oportunidad para que miles de niñas, niños y adolescentes puedan aprender, crear y proyectar su futuro en condiciones más igualitarias.