Este lunes, la Mesa Directiva de UPCN Río Negro fue citada a la Función Pública para mantener una reunión con representantes del gobierno provincial. La convocatoria había sido realizada por el asesor de la secretaria de Trabajo, Tania Lastra, y fijada para las 12:30 horas. Sin embargo, al llegar al edificio oficial, los dirigentes gremiales se encontraron con las puertas cerradas bajo llave, un gesto que interpretaron como una muestra de desprecio hacia los trabajadores y sus representantes.
Desde el gremio señalaron que la decisión responde a una orden directa de la gestión de Alberto Weretilneck y de la propia secretaria Lastra, quienes evitaron dar explicaciones sobre los reclamos planteados en la mesa de negociación. “Se esconden para no dar respuestas, olvidando que los edificios públicos son de todos los rionegrinos y no propiedad privada de los funcionarios de turno”, remarcaron los dirigentes.
La situación generó indignación entre los representantes sindicales, que recordaron que la Función Pública es el ámbito institucional donde deben discutirse las condiciones laborales, salariales y de servicio de miles de trabajadores estatales. Negar el ingreso a los representantes gremiales, advirtieron, constituye un acto de autoritarismo que vulnera derechos básicos de representación y participación.
UPCN subrayó que este tipo de prácticas evocan épocas del pasado que la sociedad argentina ya había repudiado con el lema “Nunca Más”. Para el gremio, cerrar las puertas a los trabajadores es una señal preocupante de retroceso democrático y de falta de compromiso con el diálogo social.
Además, remarcaron que la actitud del gobierno provincial no solo afecta a la organización sindical, sino que también impacta en la totalidad de los empleados públicos que esperan respuestas sobre salarios, condiciones de trabajo y estabilidad laboral. “Cada vez que se niega el diálogo, se niega la posibilidad de construir soluciones colectivas”, señalaron.
La Mesa Directiva de UPCN anticipó que continuará denunciando públicamente estas situaciones y que reforzará las medidas de visibilización para exigir que se respete el derecho de los trabajadores a ser escuchados. “No vamos a aceptar que se nos cierre la puerta en la cara. Vamos a seguir reclamando con firmeza y transparencia”, concluyeron.