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Polémica entre Cipolletti y Roca: Ruta 22 y el impacto de Vaca Muerta

El intendente de Cipolletti, Rodrigo Buteler apuntó a las decisiones de las gestiones de los hermanos Soria, que perjudicaron el desarrollo de Roca  ante el avance de Vaca Muerta.

Martes, 28 de abril de 2026 a las 20:45
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Rodrigo Buteler apuntó contra la gestión de los hermanos Soria por la ruta 22

El intendente de Cipolletti, Rodrigo Buteler, encendió la mecha de una nueva polémica regional al asegurar que Roca quedó relegada del crecimiento vinculado a Vaca Muerta por haber frenado durante años la obra de la Ruta Nacional 22. La vieja antinomia del Alto Valle tiene un nuevo capítulo, sobre todo desde que la intendenta María Emilia Soria planteó que cuando la provincia se haga cargo de la interminable obra de la autopista, debería priorizar su ciudad.

La declaración no fue menor. Con tono filoso, Buteler, nuevo presidente de Juntos Somos Río Negro, apuntó directamente contra las gestiones de los hermanos Martín y María Emilia Soria, a quienes responsabilizó por haber judicializado el proyecto original de la Ruta 22. Según su mirada, esa resistencia, especialmente contra los pasos elevados, terminó generando un efecto dominó que hoy, se traduce en menor conectividad y, por ende, en menos desarrollo económico para la ciudad.

Sin embargo, el cruce abre una grieta incómoda. Porque, aunque Buteler pone el foco en Roca, lo cierto es que en Cipolletti también hubo resistencia al mismo proyecto. De hecho, distintas gestiones locales, desde Aníbal Tortoriello hasta Claudio Di Tella, se opusieron al diseño de Nación y promovieron alternativas. Incluso hubo presentaciones judiciales, lo que deja al descubierto que el conflicto por la traza no es exclusivo de una sola ciudad.

En paralelo, desde General Roca eligieron bajar el tono del enfrentamiento y apostar a otro discurso. La semana pasada, la intendenta Soria celebró el traspaso de la ruta a la órbita provincial y lo presentó como una "oportunidad real" para resolver un problema histórico. Además, recordó que el municipio ya había elevado propuestas concretas ante Vialidad Nacional en años anteriores, intentando mostrar que la discusión no fue un simple freno, sino parte de una disputa por el modelo de ciudad.

Pero el trasfondo va mucho más allá de una pelea política. En el corazón de la discusión aparece Vaca Muerta, el motor económico que redefine el mapa del Alto Valle y que por lejos posiciona mucho mejor a Cipolletti por su cercanía con Neuquén. Estar mejor conectado no es un detalle menor: significa atraer inversiones, generar empleo y subirse al boom energético que mueve millones.

A eso se suma otro factor clave que cambia las reglas del juego. La decisión del gobierno nacional encabezado por Javier Milei de paralizar la obra pública dejó el proyecto de la Ruta 22 en un limbo. Mucho más graves que los retrasos de las administraciones anteriores, que avanzaban mucho más lento que el proyecto original. Así, la presión se trasladó a la Provincia, que ahora aparece como la única capaz de destrabar una obra que lleva años empantanada entre estudios, críticas y expedientes judiciales.

En ese contexto, Buteler también aprovechó para marcar diferencias de gestión. Defendió el crecimiento de Cipolletti como resultado de un ordenamiento interno y no de un supuesto favoritismo provincial. Y fue más allá: habló de seguridad, de la demolición de “aguantaderos” y de la eliminación de los “trapitos”, en un intento claro de mostrarse como un intendente activo y con control territorial.

Mientras tanto, en ambas ciudades hay un reconocimiento silencioso que atraviesa la discusión: las deudas estructurales siguen ahí. Redes de agua y cloacas obsoletas, infraestructura al límite y una Ruta 22 que, lejos de ser una solución, continúa siendo una herida abierta en el corazón del Alto Valle.

 

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