La noticia del fallecimiento de Celeste Herrera generó una profunda conmoción en el ámbito de la comunicación neuquina. Con una destacada trayectoria en prensa institucional y una reconocida calidad humana, trabajó durante años en el Ministerio de Energía y Recursos Naturales, colaboró con el Obispado de Neuquén y dejó una huella imborrable entre colegas, periodistas y amigos. Desde hacía varias semanas atravesada una enfermedad que había generado entre sus colegas a la organización de una colecta de sangre.
La noticia rápidamente generó innumerables mensajes de despedida en redes sociales, donde colegas, amigos e instituciones recordaron no sólo su capacidad profesional, sino también su calidad como persona.
Durante los últimos años, Herrera, de 45 años, se desempeñó en el área de Prensa y Comunicación del Ministerio de Energía y Recursos Naturales de Neuquén, donde desarrolló una intensa tarea de difusión institucional. Anteriormente también colaboró ad honorem en el área de Prensa del Obispado de Neuquén, espacio en el que dejó una profunda huella por su vocación de servicio y compromiso.
Precisamente desde ese ámbito llegó uno de los primeros mensajes públicos para despedirla. Una de sus colegas y amigas le dedicó una emotiva despedida en la que destacó los valores que marcaron toda su vida. "Cada persona que la haya conocido podrá recordarla de distintas maneras, pero creo que todos podemos decir que Celeste era una persona impecable", escribió Lucrecia Casemajor, periodista y comunicadora eclesiástica.
En ese homenaje también resaltó su forma de relacionarse con los demás. "Su calidez era su carta de presentación y la transmitía con una sonrisa. Sus maneras de hablar, de expresarse y la intención que ponía en todo lo que hacía reflejaban a una persona íntegra, sincera y honesta."
"Gracias Celeste por tantas cosas que sólo vos y yo sabemos. Gracias por tender manos y ser puente. Gracias por haber cruzado nuestros caminos. Hasta la vuelta, Celeste.", agregó.
"Vuela alto querida Cele, te vamos a extrañar. Que en paz descanses", la despidió el exministro de Energía, Alejandro Monteiro, con quien Herrera trabajó.
Quienes compartieron ámbitos laborales con Herrera coinciden en describirla como una profesional respetuosa, siempre dispuesta a colaborar y con una enorme capacidad para construir vínculos. Su paso por la comunicación institucional estuvo marcado por el diálogo permanente con periodistas y medios de toda la provincia, donde era una figura muy apreciada por su predisposición y profesionalismo.