Qué prohíbe la ordenanza y por qué
Desde ahora, la actividad de limpiavidrios en semáforos y calles de Neuquén está prohibida. La norma ya fue aprobada por el Concejo Deliberante y permite la intervención de inspectores municipales con apoyo de la Policía.
La concejal Victoria Fernández explicó en “La mañana es de LA PRIMERA”, que se emite por la AM550: “Logramos el acuerdo para poder establecer, en forma expresa y clara dentro de la normativa, la prohibición de la actividad de limpiavidrios en semáforos”.
La decisión se tomó en un contexto donde esta práctica creció en los últimos años y generó situaciones de riesgo en distintos puntos de la ciudad.
Las multas existen, pero no son el único camino
Uno de los puntos que más dudas generó es cómo se aplicarán las sanciones, especialmente en personas que no tienen ingresos estables.
La ordenanza prevé multas económicas, pero no se limita a eso.
“Sancionar económicamente a una persona que se gana el mango en una esquina no es la forma de disuadirlo”, explicó Fernández.
Por eso, la norma habilita a los juzgados de faltas a reemplazar esas multas por otras medidas, como tareas comunitarias o la participación en programas de formación.
Qué pasará con quienes hoy trabajan en la calle
El municipio ya tiene identificado el perfil de las personas que realizan esta actividad. Según relevamientos oficiales, en muchos casos no cuentan con formación ni herramientas para acceder a otro trabajo.
A partir de esto, la ordenanza incorpora líneas concretas de acción: capacitación en oficios, vinculación con empresas y programas para facilitar el ingreso al mercado laboral.
“La idea apunta a capacitarlos en algún oficio y luego una vinculación con el mercado de trabajo”, señaló la concejal.
El rol de Salud y el abordaje integral
Otro punto clave es que la norma no se limita a lo que ocurre en la calle. También contempla situaciones más complejas.
“En muchos casos están atravesados por situaciones de consumo problemático”, indicó Fernández.
Por eso, el municipio acordó con la Provincia que el sistema de salud intervenga en estos casos, para acompañar a las personas que lo necesiten.
¿Puede pasar que cambien de actividad?
Una de las preocupaciones es que quienes dejen de limpiar vidrios pasen a otras actividades informales como la venta ambulante, malabarismo callejero, entre otras actividades.
La ordenanza no regula el arte callejero ni otras expresiones, pero sí establece controles en actividades no autorizadas.
“La idea no es que migren a ese otro tipo de actividad informal, sino que puedan tener herramientas para desarrollar otro tipo de trabajo”, aclaró Fernández.
Un cambio que combina control y alternativas
La aplicación será similar a otras normas: controles en la vía pública, intervención de inspectores y actuación ante infracciones.
Pero a diferencia de otras situaciones, esta ordenanza incorpora un enfoque más amplio: no solo busca ordenar lo que pasa en la calle, sino también ofrecer salidas concretas para quienes hoy dependen de esa actividad.
“Se da un paso importante para abordarla y disuadir a las personas que la realizan para tener un espacio público ordenado”, resumió la concejala.
La norma ya está vigente y marca un nuevo escenario en la ciudad. A partir de ahora, el desafío será cómo se implementa en la práctica y cómo funcionan, en paralelo, las alternativas previstas para quienes necesitan cambiar su forma de subsistencia.