El Concejo Deliberante de Neuquén finalmente aprobó la ordenanza que prohíbe la actividad de limpiavidrios en semáforos, esquinas y otros sectores de la vía pública de la capital provincial. La medida habilita controles y prevé multas económicas tanto para quienes ofrezcan esos servicios como para conductores que los acepten.
La iniciativa fue votada por mayoría y abrió un nuevo escenario en la ciudad, donde esta modalidad creció en los últimos años, especialmente después de la pandemia. Según lo aprobado, inspectores municipales podrán intervenir en la calle con acompañamiento de la Policía del Neuquén para impedir estas prácticas en zonas de circulación vehicular.
La ordenanza fija multas y controles
La norma incorpora la actividad al Código Contravencional, lo que permitirá aplicar sanciones y actuar de manera directa ante denuncias o controles preventivos. Las multas para quienes realicen estas tareas irán desde los $17.520 hasta los $350.000, de acuerdo con la reincidencia de cada caso.
Además, los automovilistas que contraten o acepten el servicio en la vía pública también podrán recibir sanciones que alcanzan los $262.800. Desde el oficialismo explicaron que la decisión apunta a reducir riesgos viales, demoras en el tránsito y situaciones conflictivas registradas en algunos cruces con alta circulación.
De acuerdo con un relevamiento oficial, el 70% de las personas censadas no son oriundas de Neuquén. En esos casos, el plan contempla tareas de revinculación con sus lugares de origen. Sobre el 30% restante, integrado por vecinos de la ciudad, se prevén capacitaciones y programas orientados a la inserción laboral.