El Complejo Turístico Teleférico del Cerro Otto, en Bariloche, reabre oficialmente sus puertas este lunes 1 de junio, luego del receso programado durante mayo para ejecutar tareas de mantenimiento integral. La medida, habitual en esta época del año, permitió revisar y acondicionar las 42 góndolas panorámicas, el sistema motriz del medio de elevación y la infraestructura general de las estaciones inferior y superior.
Con los trabajos concluidos bajo estándares internacionales de seguridad, el complejo garantiza un servicio confiable y de máxima calidad para la inminente temporada invernal. Desde la Estación Inferior, ubicada en el kilómetro 5 de la Avenida de los Pioneros, los visitantes podrán volver a disfrutar del tradicional ascenso de 12 minutos sobre el bosque patagónico hasta alcanzar los 1.405 metros sobre el nivel del mar.
El ticket de ingreso incluye no solo el ascenso y descenso en teleférico, sino también el traslado ida y vuelta desde el centro de la ciudad hasta la base en buses propios, el acceso a la confitería giratoria, al patio panorámico y a la galería de arte con réplicas exactas de obras de Miguel Ángel Buonarroti. Además, se suman decks y terrazas panorámicas, caminatas guiadas por el complejo, un puente colgante y locales de merchandising y fotografía profesional en la estación superior.
Los valores vigentes son de 60 mil pesos para mayores de 13 años, y de 30 mil pesos para menores de 13, mayores de 65 y residentes de Bariloche. Los menores de hasta 5 años ingresan de manera gratuita. Los horarios de atención serán de lunes a viernes de 10 a 16.30 horas, con último ascenso en ese horario. Los puntos de venta habilitados se encuentran en el centro (San Martín e Independencia y Mitre y Villegas, desde donde parten los buses gratuitos) y en la base del complejo en Avenida de los Pioneros km 5.
El Teleférico Cerro Otto se presenta renovado y con expectativas de recibir a turistas y residentes en este regreso que conjuga arte, naturaleza, cultura y solidaridad. Como parte de la Fundación Sara María Furman, cada ticket de ingreso contribuye a las causas sociales que la institución acompaña, reafirmando que en este espacio el placer turístico también tiene un fin solidario.