El Hospital Provincial Neuquén anunció que comenzaron a utilizar la realidad virtual para determinados procedimientos médicos en niños, lo cual permite reducir la ansiedad y, en algunos casos, hasta evitar el uso de medicamentos
Fue gracias a un aporte que la Red Solidaria realizó a la Cooperadora para poder comprar este dispositivo.
“Hay ya estudios publicados que hablan de la realidad virtual como método de distracción en los niños, lo cual permite disminuir el uso de analgésicos durante los procedimientos médicos. Esto permite reducir la ansiedad de los chicos ante la colocación de una vía periférica”, indicó Romina Quevedo, médica pediatra del Hospital.
Cómo se aplica para atender a menores
El casco de realidad virtual (VR) es un dispositivo que le permite a quien lo usa transportarse a en un entorno digital tridimensional con dos pantallas en los ojos que generan sensación de profundidad.
Como los sensores de movimiento detectan hacia donde gira la cabeza la persona, la imagen se actualiza en tiempo real para brindar esa sensación de que podés mirar alrededor de ese espacio virtual.
En este caso, el niño está inmerso en el espacio, mientras los médicos realizan los procedimientos necesarios sin interrupciones.
“Esto nos permite que los chicos puedan venir al hospital sin tanta desmotivación. Son pacientes que vienen al hospital de día a hacerse procedimientos diagnósticos de manera reiterada y, muchos de estos, son con pinchazos y otros tratamientos que requieren colocar vías. Esto implica largas horas para infusiones de medicamentos o en salas de espera. Y esto nos permite bajar esa ansiedad del niño. Y también el dolor. Y transformarlo en algo lúdico, en algo positivo”, dijo Sonia Ugrina, jefa del servicio de Pediatría.
Comentó además que aunque hace poco lo están utilizando, ya lograron reducir la cantidad de analgésicos y opiáceos para bajar la ansiedad en los niños.
En uno de los casos específicos de un niño que necesitaba un procedimiento invasivo, lograron hacerlo sin medicación. Cuando debieron dormirlo para continuar, el menor incluso seguía relatando lo que había visto.
“Estamos felices de tener este tipo de tecnología de avanzada. Que se pueda contar con esto en el hospital público y que a veces lo vemos en las series u otros hospitales privados. Especialmente por poder darle un buen fin. Una cosa es leer los estudios y otro es ver la reacción de ellos en tiempo real. Nos pone muy contentas”, explicó Ugrina.