El debate por el futuro de las rutas nacionales en Río Negro sumó un nuevo capítulo con la postura crítica del presidente del espacio político Primero Río Negro, Ariel Rivero, quien se manifestó en contra de que la provincia asuma la concesión de las trazas 22 y 151. Sostuvo que el deterioro de las rutas es evidente, pero subrayó que la solución no pasa por transferir la responsabilidad a la provincia.
“Nación debe mantener la concesión y garantizar las obras necesarias”, afirmó, al remarcar que Río Negro no cuenta con los recursos económicos ni técnicos para afrontar un desafío de esa magnitud.
Rivero cuestionó con dureza la falta de acción de los representantes rionegrinos en el Congreso, tanto del oficialismo como de la oposición. Señaló que ni Aníbal Tortoriello, Martín Soria, Marcelo Mango ni Enzo Fullone han realizado gestiones prioritarias para la recuperación de las rutas nacionales. “No alcanza con declaraciones aisladas mientras las rutas continúan destruidas y las obras siguen ausentes”, afirmó.
Planteó que el traspaso implicaría un riesgo institucional y financiero para Río Negro, y que la provincia debería concentrar sus esfuerzos en salud, educación y seguridad, mientras Nación se hace cargo de las rutas que son de su jurisdicción.
También criticó que el Estado Nacional continúe percibiendo recursos del impuesto a los combustibles sin que esos fondos se traduzcan en obras de infraestructura para una región estratégica como la Patagonia, responsable de gran parte de la producción de petróleo y gas del país.
Finalmente, insistió en la necesidad de conformar una mesa de trabajo integrada por representantes políticos, intendentes, legisladores y autoridades provinciales, sin distinción partidaria, para exigir una audiencia urgente con las autoridades nacionales. “No hay lugar para especulaciones políticas cuando está en juego la vida de los rionegrinos y el futuro productivo de la provincia”, concluyó.