La Municipalidad de Neuquén endureció su postura frente a las juntadas de motociclistas y aseguró que continuará con los controles para evitar que estas concentraciones se instalen en espacios públicos de la ciudad.
El subsecretario de Medio Ambiente y Protección Ciudadana, Francisco Baggio, explicó que el operativo realizado durante la madrugada del sábado fue planificado a partir de una modalidad que, según el Municipio, se repite habitualmente: concentración en la Plaza de las Banderas y posterior traslado a gran velocidad hacia la Isla 132.
El procedimiento terminó con 127 motos retenidas y 30 alcoholemias positivas. Para Baggio, el problema no se limita al ruido: también incluye maniobras peligrosas, picadas, willys, circulación por sectores peatonales y cruces de semáforos en rojo.
“No vamos a permitir que se instale esta práctica”
Una de las definiciones más contundentes de Baggio fue la advertencia de que el Municipio mantendrá los controles para evitar que las juntadas continúen desarrollándose de esta manera.
“Estamos muy convencidos de que no vamos a permitir que se instale esta práctica”, sostuvo el funcionario.
Baggio planteó además que quienes realizan estas actividades deberían buscar espacios controlados, como ocurre con otros grupos de aficionados a los motores.
Por qué la Municipalidad decidió cerrar la Isla 132
Según explicó el funcionario, la decisión de cerrar los principales accesos a la Isla 132 respondió a una estrategia concreta: evitar que los motociclistas pudieran dispersarse y facilitar la intervención de los inspectores y de la Policía.
El operativo comenzó después de que el grupo se concentrara en la Plaza de las Banderas. La Municipalidad tenía identificado que posteriormente se trasladarían hacia la zona de los carros.
El procedimiento estuvo a cargo del comisario José Montivero y permitió retener las 127 motocicletas que participaban de la juntada, según informó Baggio.
La Municipalidad apunta a los ruidos y la conducción peligrosa
Para el Municipio, el conflicto tiene dos dimensiones. Por un lado, están los ruidos molestos, especialmente durante la noche. Por otro, las conductas que pueden generar accidentes.
Baggio mencionó específicamente los willy, las picadas, la circulación por bulevares y plazoletas y el cruce de semáforos en rojo.
A eso se suman las motocicletas con escapes modificados o libres, una de las situaciones que genera reclamos de vecinos.
Qué sanción tendrán las motos retenidas
Las motocicletas quedaron a disposición del Juzgado de Faltas y los conductores fueron imputados por ruidos molestos y conducción temeraria.
Baggio recordó que la ordenanza vigente contempla que las motos vinculadas a juntadas que generan ruidos molestos puedan quedar inmovilizadas durante seis meses en el predio municipal.
Por eso, la Municipalidad advirtió que las consecuencias para los propietarios no terminarán con el operativo.
Baggio también apuntó a las familias
El funcionario sostuvo que los controles y las sanciones son necesarios, pero consideró que el problema también requiere educación y acompañamiento familiar.
En particular, cuestionó la modificación de los escapes para generar mayor ruido y pidió que desde las familias se desalienten esas prácticas.
“Es una cuestión de educación, de cultura, de empatía y de cumplimiento de las normas de tránsito”, afirmó.
“Los controles van a seguir”
La Municipalidad anticipó que el operativo no será una acción aislada.
Baggio aseguró que los controles continuarán “con la misma intensidad y firmeza”, mientras se busca evitar que estas concentraciones vuelvan a instalarse en espacios públicos.
La definición política del Municipio, entonces, queda clara: no apunta solamente a retirar las motos de una juntada puntual, sino a impedir que este tipo de encuentros se consoliden como una práctica habitual en la ciudad.