Río Negro salió a jugar fuerte en el tablero energético mundial: el gobernador Alberto Weretilneck participó en Estados Unidos de la CERAWeek, la cumbre más influyente del sector y avanzó en negociaciones clave por el proyecto Argentina LNG, una iniciativa multimillonaria que busca transformar al país en exportador global de gas.
En Houston, frente a los principales actores del negocio energético, el mandatario rionegrino buscó instalar a la provincia como un socio estratégico en un momento donde el gas natural licuado (GNL) se volvió una pieza central en la disputa global por la energía.
“Es importante tener la mayor información de lo que pasa en el mundo”, sostuvo Weretilneck, dejando en claro que la jugada no es menor: se trata de posicionar a Río Negro en una carrera donde compiten gigantes.
En ese contexto, el gobernador expuso en el panel de “Liderazgos del Sector Público” junto al secretario de Energía de la Nación, Daniel González, y su par neuquino, Rolando Figueroa. Allí defendió el rol de la provincia con un mensaje directo al mercado: cercanía con Vaca Muerta, salida al mar a través del Golfo San Matías y desarrollo de infraestructura en Punta Colorada.
Pero el movimiento más pesado se dio fuera del escenario. Weretilneck se reunió con los socios del proyecto Argentina LNG, un plan que prevé instalar buques procesadores de gas frente a la costa rionegrina, entre Las Grutas y Sierra Grande. En esa mesa estuvieron pesos pesados: el presidente de YPF, Horacio Marín, el CEO de la italiana ENI, Claudio Descalzi, y nuevamente Figueroa.
Según detalló el propio gobernador, el proyecto avanza hacia la Decisión Final de Inversión (FID), un paso clave que define si el megaplan se ejecuta o queda en promesas. Y los números son impactantes: más de USD 30.000 millones de inversión, exportaciones potenciales por USD 300.000 millones entre 2031 y 2050 y la generación de más de 50.000 empleos.
En paralelo, el mandatario sumó otro actor al tablero: el socio árabe XRG, con quien también se negocia el futuro del proyecto. La jugada busca consolidar financiamiento y respaldo internacional en un contexto donde la competencia por inversiones es feroz.
Desde Houston, además, Weretilneck puso el foco en el contexto global: el mercado del GNL creció un 60% en la última década y podría expandirse otro 65% hacia 2050. Un dato que explica la urgencia por posicionarse ahora o quedar afuera. Finalmente, en declaraciones televisivas, el gobernador vinculó este escenario con decisiones políticas y empresariales recientes: el giro estratégico de YPF bajo la conducción de Marín, el rol de Pan American Energy y el impulso del Gobierno nacional con el RIGI.