La reforma de la Ley de Tierras finalmente no llegó al debate en el Senado. A pocas horas del inicio de la sesión, el Gobierno nacional decidió retirar del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada el capítulo que proponía modificar el régimen de adquisición de tierras rurales por parte de extranjeros, al no reunir los votos necesarios para su aprobación.
La decisión significó un revés para uno de los puntos impulsados por el equipo del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, que en las últimas semanas había intentado flexibilizar la normativa vigente. Incluso, en busca de consenso, el oficialismo había reducido el alcance de la reforma y proponía elevar del 15% al 25% el límite de tierras que podían quedar en manos de ciudadanos o empresas extranjeras en cada provincia.
Sin embargo, las diferencias políticas y el rechazo expresado por distintos gobernadores terminaron dejando el capítulo fuera del debate parlamentario.
Entre las voces que más claramente se habían pronunciado contra la iniciativa estuvo la del gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, quien, desde Varvarco y antes de la sesión, había dejado en claro que la provincia no acompañaría ningún avance hacia la extranjerización de las tierras. "Así como enviamos a la Legislatura un proyecto de ley para que las tierras de nuestra provincia sean para los argentinos, desde Varvarco queremos ratificar una decisión que tomamos en Neuquén", sostuvo el mandatario.
Figueroa fue aún más categórico al fijar la posición de su gobierno. "No estamos de acuerdo con la extranjerización de la tierra y no vamos a acompañar iniciativas que avancen en ese sentido en el ámbito nacional", afirmó.
La definición también marcó la posición que asumiría la senadora nacional por La Neuquinidad, Julieta Corroza, en un debate que finalmente perdió uno de sus capítulos más controvertidos antes de llegar al recinto.
El proyecto propio de Neuquén
Mientras el Gobierno nacional intentaba ampliar las posibilidades de compra de tierras rurales por parte de extranjeros, el Ejecutivo neuquino avanzó en sentido opuesto. Figueroa envió a la Legislatura un proyecto para modificar la Ley Provincial de Tierras Fiscales con el objetivo de que esos terrenos únicamente puedan ser adjudicados, vendidos o arrendados a personas humanas o jurídicas argentinas.
La iniciativa también redefine el rol de la tierra fiscal, estableciendo que debe cumplir una función social y productiva y no convertirse en un bien destinado a la especulación.
El proyecto prioriza el acceso de productores, trabajadores rurales, familias crianceras y emprendimientos vinculados a la actividad agropecuaria, forestal, turística e industrial, además de exigir arraigo y una vinculación efectiva con la provincia. "De ninguna manera vamos a acompañar la extranjerización de tierras. Nosotros queremos que las tierras sean para los argentinos", remarcó el gobernador.
El capítulo sobre la Ley de Tierras quedó afuera del tratamiento en el Senado por falta de respaldo político, el debate sobre el control de la propiedad rural y la participación de capitales extranjeros continúa abierto.
En ese escenario, Neuquén ya fijó una posición institucional. El proyecto impulsado por Figueroa busca blindar las tierras fiscales provinciales y reforzar el concepto de que constituyen un recurso estratégico para el desarrollo, la producción y las futuras generaciones.
La decisión del Gobierno nacional de retirar la reforma terminó reforzando una postura que el mandatario neuquino había expresado con anticipación y que ahora espera su tratamiento en la Legislatura provincial.